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4/2/2026
Hay una guerra sin cuartel con la academia: Eve Gil presenta Las calladas del boom

Hay una guerra sin cuartel con la academia: Eve Gil presenta Las calladas del boom

El libro que es el complemento de este sí va a despertar mucha polémica, porque, dicho vulgarmente, pero muy literal también, me metí hasta la cocina. O sea, aquí en el segundo libro vamos a ver, vamos a analizar el boom desde el punto de vista doméstico

Fecha de publicación:
9 de abril de 2025, 04:48

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    Dice la autora Evelina Gil (a quien todos llamamos “Eve”), que su libro reciente Las calladas del boom (NitroPress) no es clásico. Ella le teme a ese término y no quiere que como en ese movimiento que tanto critica, se valga de lo “clásico” para determinar una norma. Lo que intento decirle, en esta entrevista grabada para la Casa Universitaria del Libro (CASUL), es que ahora no vamos a poder estudiar esta parte de historia de la literatura sin su mirada específica.

    –La última intención que yo tenía era hacer un libro clásico, sino todo lo contrario. Todo lo que no se ha dicho de algún latinoamericano, especialmente en lo relacionado con el lado femenino del boom. Cuando digo lado femenino, me refiero no concretamente a las autoras, sino a todas las mujeres que hicieron posible el boom latinoamericano, que de eso ya se va a tratar el siguiente libro. En Las calladas del boom nada más abordo a las autoras y tengo clara una cosa que creo que obedece un poquito como una fobia al lenguaje académico. Incluso tengo un libro que se llama Jardines repentinos en el desierto, que ganó un premio, que es un libro totalmente académico. Y recuerdo que cuando terminé de escribirlo, me juré que nunca más iba a volver a escribir un libro de ese tipo, porque se me hizo muy frío, se me figuró como que yo no estaba en el libro, como que lo hubiera podido escribir una máquina. No sé. Con Las calladas del boom, quiero que se note la presencia de una persona que admira, quiere y ha estudiado a estas autoras.

    –Cuando entras a la academia, te dicen vas a escribir muchísimo, pero en realidad dejas de escribir, porque ya no entiendes absolutamente nada…

    –Tengo una guerra entre mi persona y la academia. Cuando fui estudiante de letras, cuando el profesor estaba totalmente cuadriculado, hacía exactamente lo contrario de lo que él decía. Una guerra sin cuartel.

    –Yo decía clásico en el sentido de que no vamos a poder analizar el boom sin tu libro

    –Ojalá así fuera, porque todos los libros que yo leí sobre el boom, leí todos los que encontré, no hay uno escrito por una mujer. Bueno, hay uno, Mariposas amarillas y los señores dictadores (Debate), de Michi Strausfeld, que no se concentra en el boom, sino más bien en el contexto político del boom. Todos los demás libros que leí, que analizaban literariamente el boom, todos están escritos por hombres y hay incluso un libro de Rafael Rojas, que habla de las grandes injusticias y esperaba que mencionara a alguna de estas autoras y sin embargo menciona a otros hombres: La Polis Literaria: El Boom, la Revolución y Otras Polémicas de la Guerra Fría (Taurus). Todo es muy masculino, todo muy plano. El libro reciente sobre el boom, es el de Xavi Ayén; ahí le dedica cuatro páginas a cuatro autoras, que son Luisa Valenzuela, Alba Lucía Ángel, Cristina Peri Rossi y Nélida Piñón.

    –Podemos mirar la historia del boom relacionándola con la violencia hacia la mujer…

    –Yo fui lo más objetiva posible, como lo fui también en el libro Evaporadas: Las chicas malas de la literatura (NitroPress), porque hay un aspecto del neofeminismo que detesto con toda mi alma y es la victimización constante de las mujeres, no lo soporto. Hay otro término que se llegó a usar hace algunos años, que es empoderar, entonces opté más por empoderar a las autoras que por victimizar, porque siempre que hablamos, por ejemplo, de Elena Garro, bueno, yo no hablo así de ella, pero las otras personas que hablan de ella dicen, ¡ay, pobrecita, mira Octavio Paz, todo lo que le hizo! No, yo no, no es mi visión, yo considero que sí le tocó muy mala suerte a Elena Garro la época en la que vivió, pero de ahí a que haya sido una víctima, pues creo que fue más víctima de ella misma que de otra cosa.

    –De hecho, Luisa Valenzuela es un ejemplo a seguir, ella huyó de Argentina para irse a Barcelona junto con su hija e hizo un montón de trabajos muy raros allá en Barcelona y sobrevivió. Luego vino a México y luego se regresó a Argentina. Siempre ha estado movida y siempre está a la vanguardia. Es la primera persona que leo que usa el lenguaje inclusivo en un libro, en español, porque en inglés ya hay muchos.

    –Ella dice que tu libro es un libro entrañable.

    –Espero que lo sea, especialmente porque todo el esfuerzo que puse en él, no nada más de tratar de entender a las autoras, sino a ellas, de reflejarlas lo más cercano posible a la realidad. Incluso ayer me hicieron una pregunta muy graciosa en una presentación, que con cuál de las autoras me daría miedo abordar o hablar con ella, y yo tuve la oportunidad y contesté, Silvina Ocampo. Era persona con una mente un poco oscura, la forma en que manejaba su vida, yo no la entiendo muy bien, los cuentos que ella escribe me dan muchísimo miedo. También me intimidaría un poquito hablar con Elena Garro, pero Elena Garro la joven. La mujer mayor ya no.

    –Eve, ha salido Las calladas del boom y cada vez que lo presentan hablamos de cierta polémica, de que vas a presentar un libro que va a generar algunas otras miradas, qué te parece este caracterizar como polémico tu libro

    –Bueno, el libro que es el complemento de este sí va a despertar mucha polémica, porque, dicho vulgarmente, pero muy literal también, me metí hasta la cocina. O sea, aquí en el segundo libro vamos a ver, vamos a analizar el boom desde el punto de vista doméstico. Porque también este feminismo de ahorita también tiene mucho menosprecio por las amas de casa y por las esposas tradicionales. Voy a demostrar que no es cierto. Muchas de estas mujeres incluso llegaron a publicar un libro y nadie sabía que ella era escritora. Eran un poco rehenes de la fama del esposo. La esposa de José Donoso, por ejemplo, María Esther, ella llegó a publicar algunos libros. ¿Qué tiene que decir esa señora al respecto? Por eso digo que me metí hasta la cocina en ese libro. Y también voy a hablar de otras mujeres que no aparecen en este libro, que también de alguna u otra forma estuvieron participando de este movimiento del boom. Ya sea como espectadoras, como testigas, como amigas, como inspiradoras, musas, etc.

    – ¿Qué te despierta estar haciendo esta investigación de tanto tiempo un poco librada de lo que es tu propia literatura?

    –No voy a abandonar totalmente el género del ensayo porque todavía tengo ideas para escribir ensayo. Algo relacionado con un tema que en mi familia es súper importante y en muchas familias de todo el mundo que es el autismo. Quiero escribir algo sobre la relación entre el autismo y la literatura, aunque creo que ya sería ahora sí lo último porque quiero escribir novelas, yo soy novelista. Ensayista en segundo lugar, pero primeramente soy novelista.

    Este texto se publicó originalmente en el sitio Maremoto, en este enlace.

    Fecha de publicación:
    9 de abril de 2025, 04:48

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