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AMLO, Sinhue: los corresponsables
Los pactos de los políticos con pretexto de la seguridad, ¿nos alcanzan a todos?
Fecha de publicación:
19 de julio de 2020, 18:12
Escuchamos del presidente Andrés Manuel López Obrador en la sede de la XII Región Militar en Irapuato el miércoles 15 la reiteración de que los guanajuatenses “no estamos solos”.
Ese día -aseguró el presidente en su tono informal y abundante en circunloquios- en la reunión con el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo y los gabinetes de seguridad de ambos niveles de autoridad se pactó “una nueva etapa de mayor coordinación” para, quizás ahora sí, ponerle por fin un alto al libre desplazamiento y actuación criminal de los cárteles que tanto han alterado y dañado la cotidianidad de quienes habitan varias de las principales ciudades del estado.
Ya en algunos análisis se ha puesto atención en las condiciones peculiares de esta gira de la semana pasada del presidente, misma que efectuó recién llegado de su viaje a los Estados Unidos para reunirse con el presidente estadunidense Donald Trump.
AMLO regresó de EU y acudió a tres estados en los que el Cártel Jalisco Nueva Generación ha desplegado un poderío literalmente impune, extenso y muy violento, con un alto costo en vidas y tranquilidad de las poblaciones.
Pero además, el presidente cambió radical y significativamente el tono de su discurso sobre la actuación de las autoridades de estos tres estados, particularmente de Guanajuato y de Jalisco, en materia de seguridad pública, procuración e impartición de justicia.
No hacía ni un mes que se había registrado el tremendo ridículo en Guanajuato por la liberación de María Eva, madre del líder del cártel de Santa Rosa de Lima, y otros cuatro detenidos en un operativo montado en la comunidad de San Isidro de Elguera que fue blanco de todas las críticas por sus cuestionables estrategias y resultados.
Desde el gobierno federal se recriminó severamente lo ocurrido ese 20 de junio y los resultados, con todo y que fue el Ejército mexicano el que lo encabezó, con una orden de cateo de la Fiscalía general del estado. El presidente -hay que recordarlo porque ahora parece que para él quedó olvidado- sugirió al gobernador Diego Sinhue revisar una remoción del fiscal Carlos Zamarripa; se quejó del Poder Judicial del estado, prácticamente acusó a los gobiernos panistas de los últimos sexenios (sin hacer ningún tipo de excepción del actual) de dejar crecer el problema. De corrupción.
Luego, el fiscal general de la república Alejandro Gertz Manero vociferó en un tono todavía más grave, y acusó al fiscal del estado de haber hecho un montaje usando a las fuerzas federales con una orden de cateo por el robo de un vehículo para acabar anunciando que se había detenido a “operadores financieros” del cártel Santa Rosa de Lima.
Todo eso pasó, que no se nos olvide. Y paralelo a esto, el gobernador de Guanajuato respondería haciendo algo a lo que dedica gran parte de sus esfuerzos: la defensa del fiscal.Ah, y lo que le ocupa otra buena parte de su agenda: continuaría viajando a otros estados para la construcción de alianzas con sus homólogos del PAN, del PRD y del PRI.
El Covid-19 y el federalismo han sido los pretextos. Los pactos electorales y un frente de gobernadores que quiere presionar al gobierno de López Obrador en el tema presupuestal y de coordinación fiscal, parecen ser los temas de fondo.
“Sí hay de otra”, fue frase acuñada en Dolores Hidalgo, reunido Diego Sinhue con sus pares del Grupo de gobernadores de Acción Nacional, el GOAN.
Pero algo cambió (y no es difícil de imaginar qué) en el momento en que el presidente se reunió con Trump en Estados Unidos…y todo cambió.
En Guanajuato, en Jalisco y en Colima, López Obrador se reunió con Diego Sinhue Rodríguez, con Enrique Alfaro y con José Ignacio Peralta. Salieron en público, reconocieron diferencias, pero anunciaron más coordinación.
En Guanajuato, el presidente deja a un lado su discurso beligerante en contra del fiscal y los jueces estatales, pero exhibe a un gobernador que “recapacita”, “reconoce su error” y ahora sí asistirá a las reuniones diarias del gabinete de seguridad.
El gobernador dobla las manos en esto, pero no en lo del fiscal. Escucha al presidente, pero ignora a todas las voces que en el estado que gobierna lo urgen a hacer cambios, renovar y corregir decisiones que evidentemente no han dado los resultados que prometió.
La situación en los tres estados es grave. Colima tiene la tasa más alta de homicidios por número de habitantes; Guanajuato tiene un récord altísimo de homicidios dolosos, el mayor número del país.
En Colima y Jalisco el Cártel Jalisco Nueva Generación tiene una presencia preponderante. En Guanajuato obtiene avances, pero el regateo territorial no ha logrado arrebatar regiones a Santa Rosa de Lima, con todo y que públicamente es a éste al que la autoridad estatal más apunta en sus estrategias.
Parecería, como lo dijo el Secretario de Seguridad federal Alfonso Durazo, que ante la urgencia, ante el colapso que no da respiro a la paz tampoco en lo que va de este sexenio, pero más que nada, ante compromisos que pudieron haberse asumido en ese encuentro AMLO-Trump, llegó el momento de la corresponsabilidad, de “dejar de echarnos la culpa unos a otros”.
El secretario Durazo, por cierto, apareció inesperadamente en esta gira en que su participación no estaba prevista porque había anunciado una semana de ausencia.
Tras la conferencia mañanera en Irapuato, habló de algunos detalles de los acuerdos: un esfuerzo para que más detenciones y consignaciones lleguen a sentencias; revisar las certificaciones de las corporaciones de seguridad, mejorar la capacidad de los centros penitenciarios; conseguir una certificación externa de los elementos de policía (que son avalados en un centro a cargo del mismo estado y en otro de la propia Fiscalía) y una campaña de comunicación social en materia de seguridad.
Veremos si estos pactos nos alcanzan a todas y todos y si estos compromisos se van cumpliendo. Veremos.
P.D. Parecería que una respuesta a la gira presidencial y a los acuerdos con los gobernadores han sido dos nuevos videos propagandísticos adjudicados al Cártel Jalisco Nueva Generación, a los que los medios han dado amplia difusión, una demostración de músculo.
Un nuevo desafío.
Fecha de publicación:
19 de julio de 2020, 18:12
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