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Ante incumplimientos de Agripino, comunidad UG diseña nueva protesta
La integración de comisiones a modo, sin tomar en cuenta a personas que tienen el perfil para dar seguimiento a los casos de violencia de género y de seguridad, motivó al estudiantado a convocar a asamblea
Fecha de publicación:
13 de febrero de 2020, 08:58
Una colmena desconfiada que sin líneas preparadas discute la forma de manifestarse, nuevamente, son las consecuencias de la discreción con que se han llevado a cabo las estrategias impuestas para erradicar la violencia de los espacios académicos por parte de los funcionarios que no han podido demostrar al alumnado ser autoridad en la Universidad de Guanajuato.
Mientras las autoridades pregonan avances en la lucha para erradicar la violencia, la realidad para los alumnos es todo lo contrario, el miedo, el coraje y el hartazgo se hacen presentes nuevamente entre los lúgubres pasillos de la colmena legendaria.
¿Qué alborota nuevamente a la colmena? Son pedradas de indiferencia por parte quienes se supone velan por la seguridad de cada abeja, pedradas de olvido en cada una de las “ estrategias” establecidas en el convenio para alejar de la UG la violencia que tantos años ha destruído sueños estudiantiles.
Tras la histórica movilización estudiantil de diciembre, entre los compromisos suscritos por alumnos y autoridades, destaca el tomar en cuenta la voz estudiantil para generar estrategias en beneficio del alumnado.
Sin embargo, una burda imitación de las conspiraciones preindependentistas se manifiesta en Guanajuato, entre las sombras se formaron comisiones de igualdad de género y seguridad.
La comunidad estudiantil esperaba que se incluyeran en las comisiones personas con perfiles especializados en género, pero el resultado fue la simulación en la selección de los comisionados, pese a que valientes profesoras con especialización alzaron la mano para contribuir a la causa. La selección insulta a la inteligencia estudiantil y solamente los enfurece más.

La asamblea
Ante el incumplimiento de las autoridades, la comunidad se reúne en asamblea general para buscar una forma de manifestarse nuevamente, con la esperanza de que sus zumbidos lleguen a los sordos oídos de la justicia en la entidad, con el sueño de expandir sus alas sin temor a que la violencia y la impunidad las desgarren y puedan cruzar cielos de paz y libertad.
La asamblea, hace recordar los encuentros del Senado en el antiguo imperio romano, donde el diálogo y la discusión es piedra angular para tomar la decisión adecuada. A mano alzada definen la ruta a seguir en medio de la difícil situación por la que atraviesa Guanajuato.
Las discusiones son la muestra de corazones que laten a ritmo total, que desean buscar una mejora en la institución, discusiones donde lineamientos y discursos preparados con frases rimbombantes no se hacen presentes. No hay tiempo de pensar en un discurso cuando las abejas mueren en las calles, cada palabra es el reflejo del temeroso sentimiento de los estudiantes minuto a minuto.
El miedo invade a los alumnos, ante la presencia de cámaras en la plaza de San Roque, un espacio público que fue el elegido para la asamblea general. Piden no ser fotografiados para evitar su exposición ante las autoridades, porque su identidad es amenazada.
Los infiltrados son evidentes, las autoridades han desatendido tanto a los estudiantes que ya olvidaron cómo lucen, olvidaron que son jóvenes no mayores a los 25 años, y de manera ridícula envían a decadentes espías. Lo mismo hay enviados de la Universidad de Guanajuato que del Gobierno del Estado y del municipio.
Preocupados por los acuerdos deciden destinar recursos humanos y materiales para que los mantengan al tanto, pero no por atender en tiempo y forma los reclamos universitarios.
Para mostrar su rechazo, estudiantes presentaron cuatro propuestas: el paro simbólico para realizar mesas de trabajo, una jornada de trabajo en la Alhóndiga de Granaditas, impedir las sesiones de las comisiones electas a discreción o presentarse en las sesiones y participar, aunque no hayan resultado integrantes electos.
Aunque no hay una decisión sobre el método de manifestación será el 21 de febrero la fecha cero para los alumnos, será cuando un nuevo concierto de zumbidos haga temblar a las autoridades una vez más, pues no volverán a tener su silencio.
El ultimátum
El movimiento más grande de la historia en la Universidad de Guanajuato surgió del hartazgo generalizado por la violencia. Las agresiones por razones de género, incluido el acoso, fueron determinantes para el paro de diciembre.
Sin embargo, la intolerancia y las críticas a las acciones que ha emprendido el contingente feminista de la UG, con integrantes de la Red de Movimientos Feministas de Guanajuato, llevó a las estudiantes a exigir al resto de la comunidad respeto y respaldo.

Las críticas surgieron desde el día que se plantaron frente al rector, Luis Felipe Guerrero Agripino, durante la presentación del decálogo para atender la violencia de género y recordar que hay promesas sin cumplir.
Tras recordar al resto de la comunidad que el 50 por ciento del convenio firmado por las autoridades está enfocado a la atención y prevención de los casos de violencia de género, estudiantes de la Red exigieron a sus compañeros respeto, apoyo a la causa para el cambio transformador que toda la comunidad espera.
De no aceptar las medidas y las manifestaciones del contingente feminista, éste se separará de la comunidad para organizar su propio movimiento. El ultimátum se hizo.
Intenta UG legitimar comisiones
En un video difundido en redes sociales por la Universidad de Guanajuato hablan integrantes de las comisiones, quienes enfocan sus participaciones a destacar el proceso de selección de las comisiones de seguridad e igualdad de género.
Aunque el convenio firmado por las autoridades establece que las personas que sean miembros deben acreditar tener amplio conocimiento del tema, para la UG bastó pedir una carta de exposición de motivos al estudiantado y el profesorado para después elegir.
Hace dos semanas se instalaron las 58 comisiones para el seguimiento de las políticas aplicables en la institución para los casos de violencia de género y de seguridad. 29 para la atención de violencia por razones de género y otras 29 para la seguridad.
Las comisiones se conformaron en los cuatro campus que tiene la UG y las 11 escuelas del Colegio de Nivel Medio Superior, pero dejaron fuera a profesores y profesoras que se han especializado en los temas.
Apenas unas horas antes de la asamblea donde se rechazaría la selección de las personas integrantes de las comisiones, la UG lanzó el video en redes sociales, en un intento de legitimizar los trabajos que realizarán los grupos sin el aval de la comunidad.
Fecha de publicación:
13 de febrero de 2020, 08:58
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