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Coordinación solo de palabra: estado y federación fallan y Guanajuato rompe marcas de violencia e impunidad
AMLO habla de complicidades y crimen arraigado, pero nada pasa; Sinhue se evade en una promoción económica que tampoco prospera
Fecha de publicación:
22 de noviembre de 2020, 13:36
Guanajuato acumula recuentos fatídicos a un mes de cerrar el año 2020.
El estado con más homicidios dolosos en el año que está a 40 días de terminar. El estado con más atrocidades o tragedias. El estado donde se cometen más asesinatos violentos de menores de edad. El estado con más asesinatos de mujeres.
El estado donde más policías o agentes de distintas corporaciones han muerto también de manera violenta.
Es Guanajuato la entidad con las masacres más numerosas, lo mismo en un bar que en un centro de internamiento contra adicciones.
Con un periodista asesinado, Guanajuato ha entrado también a otra lista fatídica.
De los 29,182 homicidios dolosos que se han cometido en todo el territorio nacional de enero a octubre, 3,821 tuvieron lugar en Guanajuato.
El dato fue presentado el jueves 19 durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador en el Palacio Nacional, ante la pregunta ¿Qué está falta por hacer para frenar la violencia en Guanajuato?
La respuesta de López Obrador no dista mucho de lo que ha señalado también a lo largo de este año, en que dos cárteles -Santa Rosa de Lima y Jalisco Nueva Generación- han incendiado regiones del estado.

A mediados de julio, el presidente se reunió en Irapuato con el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, que dobló las manos sobre su ausencia de las mesas de coordinación en seguridad y desde entonces -según publica invariablemente en sus redes sociales- participa en las mismas.
En la sede de la Zona Militar en Irapuato, el presidente y el gobernador hablaron entonces de reforzar la coordinación entre ambos niveles de autoridad para pacificar la entidad.
“En vez de estarnos echando la culpa unos a otros, se ha decidido sumarnos para darle seguridad al pueblo de Guanajuato”, dijo López Obrador en su visita del 14 de julio.
Ese día, el entonces Secretario de Seguridad federal Alfonso Durazo refería que desde que inició el actual sexenio aquí se había asesinado a 4,422 personas y que la entidad figuraba en el cuarto lugar nacional por tasa de homicidios dolosos, con 60.54 por cada cien mil habitantes.
“Es de sabios cambiar de opinión”, dijo por su parte ese día el gobernador panista Rodríguez Vallejo. Hoy, bueno, desde el 5 de julio, cambié mi postura. Por supuesto, reconozco que eso no le abona nada a la construcción de la paz”.
Cuatro meses después y con la captura del líder del cártel de Santa Rosa de Lima, Antonio Yépez Ortiz, de por medio, el presidente ha retomado el tema de Guanajuato en las conferencias matutinas de las últimas dos semanas, pero para reconocer: “nos está costando trabajo” devolverle la tranquilidad.

“Se dejó arraigar a grupos de la delincuencia, hubo, si no contubernio, impunidad. No se atendió el problema y creció mucho desde abajo, desde las colonias, en los municipios -dijo López Obrador ante las preguntas-. Entonces, enfrentarlo está llevando tiempo, nos está costando trabajo, pero estamos dedicados a eso, porque sí vemos la información es el estado con más homicidios, estamos hablando del 12 por ciento en promedio en homicidios a nivel nacional. Y sí, hemos logrado una disminución, pero todavía no es considerable”.
Ese día, se hacía necesario preguntar al presidente sobre los asesinatos de periodistas, puesto que Guanajuato se sumó a las entidades alcanzadas por este fenómeno criminal de alto impacto con el crimen del reportero de El Salmantino, Israel Vázquez Rangel, cometido el 9 de noviembre.
“En el caso de los crímenes a periodistas, pues se siguen presentando lamentablemente, estamos en los hechos buscando que no queden impunes, no hay ninguna razón para que no se aclaren esos homicidios, esos asesinatos. En el caso de Guanajuato, ya la fiscalía estatal detuvo a presuntos responsables, en otros casos hemos también hecho lo mismo”.
Se escucharon dos compromisos que en este tema hizo López Obrador: que el Subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas presentará en la misma conferencia matutina un informe sobre todos los casos por asesinatos de periodistas que siguen abiertos o en investigación. “Que se explique aquí lo que se ha hecho, que venga el subsecretario de Derechos Humanos”.
El otro, reabrir la investigación por el homicidio de la periodista Regina Martínez, quien fuera corresponsal de Proceso en Veracruz, ante los señalamientos de tortura por parte del único detenido y sentenciado como presunto autor material y la carencia de líneas de investigación relacionadas con su trabajo periodístico en las pesquisas hechas por la Fiscalía de ese estado.
“Es un compromiso”, dijo el presidente.
El viernes se conocería que en la audiencia judicial en Salamanca fueron vinculados a proceso los dos jóvenes acusados de ser autores materiales del asesinato de Israel Vázquez.
Los dos detenidos, Martín N. y José Luis N., comparecieron ante un juez y se presentaron en su contra los cargos por homicidio calificado con premeditación y el agravante de cometerlo en contra de un periodista durante el ejercicio de su labor.
Cuatro meses tendrá el ministerio público para afianzar la investigación del asesinato premeditado del reportero.
Autoridades locales en la mira de FGR, la revelación presidencial
El 19 de noviembre, el gabinete de seguridad -con los titulares de Seguridad, Ejército, Marina y Guardia Nacional- expuso el resumen nacional. Y allí apareció nuevamente Guanajuato, en el mismo cuarto lugar por tasa de homicidios por cada cien mil habitantes, sólo que a la alza: con el 61.4 por ciento, casi un punto porcentual más que el que se presentaba a mediados de julio en la gira presidencial.
Los datos presentados en la “mañanera” del 19 de noviembre reflejaron además que entre los 15 municipios que concentran casi el 30 por ciento de los homicidios dolosos del país, hay cuatro guanajuatenses: León, Celaya, Irapuato y Salamanca; los tres primeros bajo la hegemonía del PAN por décadas y el último gobernado por Morena en la actual administración de Beatriz Hernández Cruz, ex panista.
De enero a octubre, León registró 525 asesinatos y se ubicó en el tercer lugar de los municipios en esta tabla, después de Tijuana y Ciudad Juárez.
Le sigue Celaya en el cuarto lugar, con 416 homicidios. Irapuato figura en el lugar 12, con 274 homicidios, y Salamanca en el 14, al presentar 268 asesinatos.

Ante las preguntas, el presidente retomaría las gráficas sobre Guanajuato, la del día anterior -el miércoles 18-, cuando de los 57 homicidios registrados, ocho se cometieron en esta entidad, el 14 por ciento del total.
“Vamos a continuar, y vamos a seguir insistiendo en que no debe de haber asociación delictuosa entre autoridades y las bandas de delincuentes”, fue la alusión hecha por López Obrador, quien revelaría a fin de cuentas que “hay denuncias que se han presentado con ese propósito, pero esto es lo que ha… con relación a otros meses ha habido una disminución, pero mínima, y estamos ocupándonos para enfrentar esto”.
Porque según el presidente, Guanajuato “es el estado, ahora, que más requiere de nuestra atención…se produjo una descomposición social que hay que atender”, sin que acabara de expresar lo que tendría qué corregir o asumir.
La explicación de López Obrador pegaría en donde más duele al gobierno estatal del PAN, cuyo titular Diego Sinhue Rodríguez maneja de forma paralela a las circunstancias violentas locales una agenda pública enfocada en foros agropecuarios, ferias de tecnología de punta, giras de entrega de obras y su activismo en los pactos políticos regionales con sus pares panistas (GOAN) y del PRI, Movimiento Ciudadano e independiente (Alianza federalista).
Dijo AMLO:
“Guanajuato es de los estados con más crecimiento económico en los últimos tiempos, donde se han instalado plantas para producir automóviles o autopartes y, sin embargo, se padece el problema de la violencia. Por eso, no es nada más atender lo económico, hay que atender lo social, hay que fortalecer los valores, hay que evitar la desintegración de las familias…Lo estamos haciendo, pero lleva tiempo”, tendría qué admitir, ante el panorama por él mismo presentado en los datos.
Y es que la falta de resultados en lo que se anunció en julio como una estrategia conjunta está a la vista: Guanajuato tiene un aumento del 33 por ciento en cifras absolutas de homicidios por cada 100 mil habitantes, en comparación con el año pasado.
El presidente dejaría sobre la mesa que hay denuncias presentadas ante la Fiscalía general de la república por una colusión entre autoridades municipales o estatales y la delincuencia.
“Lo otro que es indispensable -añadió-, que no haya vinculación de la delincuencia, que no se vendan las plazas, que no se proteja a la delincuencia desde los gobiernos municipales o desde los gobiernos estatales o del gobierno federal, que se marque bien y que se pinte bien la raya, la frontera entre delincuencia y autoridad”.
Por cierto, en el informe presentado por el gabinete de seguridad, Guanajuato aparece también en el sitio cuatro de la estadística nacional de robos, después del Estado de México, Ciudad de México y Jalisco, con un total de 29,037 denuncias presentadas entre enero y octubre.
Este rubro incluyó el robo a casa habitación; de automóviles, autopartes, a transportistas, a transeúnte en vía pública, en transporte individual, transporte público individual o colectivo; a negocios, bancos, de ganado, de maquinaria y otros.

Diego, sus otros datos
Ese 19 de noviembre, a las 10:42 de la mañana, en la única publicación de ese día que haría referencia en algo al tema de la seguridad, el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo publicó una fotografía de las Fuerzas de Seguridad del estado con este mensaje:
“En las distintas corporaciones contamos con elementos muy comprometidos con la seguridad de todos los guanajuatenses. Seguimos fortaleciendo nuestra unidad y compromiso durante las Mesas de coordinación para la Construcción de la Paz que llevamos a cabo todos los días. ¡Buen jueves!”.
En la víspera, el gobernador hizo otras referencias a la seguridad, entre sus publicaciones por una gira a Pénjamo en la que inauguró o entregó obras. Pero fue en este sentido:
“Hoy más que nunca, necesitamos eventos como el 7º Congreso Internacional para la prevención social de la violencia y la delincuencia, porque ante la pandemia, tenemos que ser más creativos e innovadores, para continuar con nuestros esfuerzos en colonias y comunidades (sic)”.

El evento, que organiza por séptima ocasión el mismo titular de la Secretaría de Seguridad Pública del estado -desde el primero- Alvar Cabeza de Vaca Appendini, le mereció al gobernador otro tuit:
“Estos esfuerzos nos permiten dialogar, aportar y aprender de expertos en política criminal, que enriquecen la experiencia para atender y prevenir las causas de la violencia y la delincuencia. Éxito a los participantes, que sea para el bien de #GTO y #México”.
Después, el gobierno del estado remitiría a medios un boletín que, a su modo, interpretó la estadística de incidencia delictiva, festejando una reducción “del 5.7 por ciento en el número de víctimas de homicidio, en el comparativo de septiembre a octubre del presente año, en contraste con el porcentaje nacional de aumento, que fue del 7.7 por ciento”.
Para el gobierno del estado, mereció poner el foco en el hecho de que en ese rubro Guanajuato haya sido uno de los 10 estados “que logró disminuir los homicidios, con 23 víctimas menos”.
En las horas posteriores, el asesinato de la delegada municipal en la comunidad de Sarabia -sede de una de las bases del Ejército mexicano en Guanajuato- Ana Gloria González, así como la privación ilegal de la libertad de cuatro personas de un anexo en Irapuato y otros asesinatos cometidos en León, Irapuato y Celaya, se acumularon en otro recuento fatídico, el de cualquier fin de semana del 2020 en Guanajuato.

Fecha de publicación:
22 de noviembre de 2020, 13:36
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