
Fecha de publicación:
5 de febrero de 2021, 14:41
Ya sea de manera propagandística -a través de videos que transmiten sus mensajes-; en las pugnas que ahora libra por la vía jurídica desde prisión, o principalmente, por la acción criminal que todos los días sigue cobrando víctimas y sacudiendo distintas regiones del estado, el Cártel de Santa Rosa de Lima y quien fuera su más visible líder, José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, representan una fuerza delictiva que hasta hoy mantiene viva su amenaza de haber llegado para quedarse.
Casi dos años han transcurrido desde que el gobierno federal y el estatal anunciaron el arranque de un operativo al que el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo dijo haber bautizado como “Golpe de timón”, que además declaró oficialmente concluido unas horas después del 2 de agosto de 2020, una vez que un operativo de las mismas instancias llevó a la captura de José Antonio Yépez y su posterior ingreso al Cefereso 1 del Altiplano, en el Estado de México.
Aun así, la región Laja-Bajío sufre una incidencia homicida sostenida, que se traduce en ataques a negocios, extorsión, incendios de viviendas y masacres en contra de familias, incluyendo víctimas menores de edad, mujeres y adultos mayores que a estas alturas ya suman decenas.
De ambos bandos, las versiones propagandísticas asumen que esto obedece a los afanes de defender plazas por parte del cártel de Santa Rosa de Lima, o de arrebatarlas por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Los mensajes involucran o incluyen a autoridades presuntamente coludidas y cooptadas en distintos niveles. Como sea, la incapacidad de éstas para desarticular a unos u otros se prolonga junto con una ausencia de paz.
En la semana transcurrida, el propio gobernador Diego Sinhue Rodríguez estuvo a unos pasos y pocos minutos de ser testigo directo de que “la recuperación del Estado de Derecho” tardará mucho más que el tiempo que lleva pronunciar la frase, para que se convierta en una realidad.
El martes 2, el gobernador visitó Cortazar para inaugurar varias obras junto con el alcalde panista Ariel Corona. Lo acompañaba el diputado Jesús Oviedo, coordinador de la bancada del PAN en el Congreso del estado y presidente de la Junta de gobierno, así como los titulares de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano, José Gerardo Morales Moncada y de Salud, Daniel Díaz Martínez.
El itinerario contemplaba la inauguración de obras de electrificación y pavimentación en varias calles, de instalaciones para el Cuerpo de Bomberos y de una Unidad Médica de Atención Primaria de Salud (UMAPS) de la SSG.

Pero la agenda se vio trastocada por un hecho violento cometido mientras el gobernador visitaba esa ciudad. En un ataque a una carnicería ubicada en la calle Cedros de la colonia Del Valle, sicarios asesinaron a balazos a dos hombres e hirieron a un tercero que quedó grave.
Esto ocurría muy cerca de donde se instaló el escenario para el corte de listón que haría el gobernador, a fin de inaugurar algunas de las obras de pavimentación y electrificación.
Y entonces el gobernador no apareció en esa parte de su itinerario.
Las fotos difundidas ese día lo mostraron en el Cuartel de Bomberos y en la inauguración de la Unidad Médica.
“Al último (evento) de las calles ya no llegó”, confirmaron personas que asistieron a estas actividades.
En la carnicería, dos personas asesinadas violentamente se sumaron a las decenas de víctimas que los ataques armados en negocios de todo tipo de giros han dejado en tres años del recrudecimiento de los homicidios en esta región y en el estado.
A la inauguración de las obras en las calles sí llegaron el secretario Gerardo Morales Moncada y el diputado Oviedo.
Ese mismo día 2, José Antonio Yépez, “El Marro” volvía a ser noticia.
Se conocían acciones legales emprendidas por él a través de la justicia federal, por maltrato y tortura, así como medidas de segregación y aislamiento tomadas por la dirección del Cefereso 1 del Altiplano en Almoloya de Juárez.
Además, “El Marro” reclamó que no se le permitía recibir a visitas que estaba solicitando y tampoco se le proporcionaban medicamentos que debe tomar por problemas de salud relacionados con un elevado colesterol.
El exlíder del Cártel de Santa Rosa de Lima José Antonio Yépez Ortiz decidió recurrir a un juez de distrito del Estado de México para interponer un juicio de amparo.
En un acuerdo fechado el 29 de enero, el Juez segundo de distrito de amparos y juicios federales del Segundo Circuito, con sede en Toluca, concedió a “El Marro” la protección y ordenó a la autoridad responsable (en este caso, el director del Cefereso Marte Camarena Bahena) la “suspensión de oficio y de plano” del aislamiento y la falta de visitas solicitadas, así como del suministro de alimentos.
Una suspensión de oficio y de plano se otorga cuando quien la solicita se encuentra privado de su libertad en un centro penitenciario y reclama a la autoridad del mismo la falta de atención médica.

El juez aludió al artículo 22 de la Constitución, que establece “la prohibición de las penas de muerte, mutilación y de infamia; azotes, tormento de cualquier especie “y cualesquiera otras penas inusitadas y trascendentales”, así como a las obligaciones de las autoridades encargadas de cualquier centro penitenciario de garantizar la atención médica a quienes se encuentran internos.
“Cabe precisar que queda a cargo y bajo responsabilidad de la (autoridad) responsable, la salud e integridad del quejoso; a fin de que este no sufra algún atentado contra su salud”, dice la resolución del amparo.
El Juez ordenó a un actuario judicial acudir al Cefereso 1 para entrevistarse con Yépez Ortiz y que éste ratificara o no la demanda de amparo que promovió.
Aunque inicialmente, en el amparo solicitado “El Marro” también se inconformó porque la dirección del penal de Almoloya le negó el permiso para que tuviera en su celda una televisión que le había sido llevada -una Leadstar negra de siete pulgadas con antena- así como un par de audífonos.
Como se recordará, “El Marro” está sujeto a un proceso penal por los delitos de delincuencia organizada y robo de hidrocarburos. Fue detenido el 2 de agosto del año pasado en una de sus presuntas propiedades, un rancho en la comunidad de Tavera, en Juventino Rosas, muy cerca de Celaya, en un operativo de Fuerzas armadas y autoridades estatales.

¿Acción o reacción?
Al igual que José Antonio Yépez, el Cártel de Santa Rosa de Lima cobró (o recobró) vigencia en medios apenas un día después de que se reprodujo ampliamente el triunfo jurídico conseguido por el primero con el amparo contra las autoridades del Cefereso del Altiplano.
La Fiscalía general del estado anunció que, en hechos distintos, dos hombres identificados por la Fiscalía General del Estado como cabecillas y sicarios del Cártel de Santa Rosa de Lima -uno de ellos el jefe de sicarios del cártel- fueron detenidos en operativos efectuados con autoridades de Michoacán y agentes federales.
Entre miércoles y jueves, la FGE circuló dos comunicados para relatar las capturas y comparecencias de ambos presuntos cabecillas del grupo criminal de Santa Rosa de Lima.
Uno de los detenidos es Juan Refugio N., alias “El Barbas”, mismo que se encontraba en Michoacán y fue capturado en un operativo entre autoridades ministeriales de ambos estados, informó la Fiscalía guanajuatense.
El hombre es acusado inicialmente de un homicidio que habría cometido el 20 de mayo de 2019, y la Fiscalía lo citó textualmente como “jefe de sicarios del cártel Santa Rosa de Lima”.
Según el comunicado, la ACI logró tener información que apuntó a Juan Refugio como autor del asesinato de un hombre identificado como Marco Enrique.
“En estos momentos, el inculpado se encuentra a disposición de esta autoridad estatal a fin de que en las próximas horas sea llevado ante el Juez de control, donde se realizará la formulación de imputación bajo cargos penales por el delito de homicidio calificado”, informó la Fiscalía.

La FGE también anunció que junto con autoridades federales detuvo al segundo implicado en el ataque armado al bar “La Cabaña” en Jaral del Progreso, cometido en la madrugada del 27 de septiembre del año pasado, donde fueron asesinadas 11 personas, entre clientes y empleadas del lugar.
El detenido es conocido como “El Teco”, quien -así lo identificó la FGE- es “líder criminal del cártel Santa Rosa de Lima”, mismo que con otros sicarios habría sido responsable del ataque al centro nocturno.
El hombre es acusado de homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa, aunque según la Fiscalía también estaría involucrado en otros crímenes de los que no dio detalles.
“El Teco” es el segundo detenido por este caso. En noviembre del año pasado fue capturado Raúl N., actualmente vinculado a proceso por los mismos delitos.
Mientras tanto, en el más reciente mensaje propagandístico atribuido a quien se dice sucesor de “El Marro” al frente del CSRL, queda una amenaza: “todas las fechorías que uno hace van a aumentar al doble”.
Fecha de publicación:
5 de febrero de 2021, 14:41
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