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4/3/2026
Monica-Maristain

¿Dónde están los palestinos? Martín Gak analiza el plan de la paz

Gak anticipa una guerra interna en la coalición de Netanyahu y más violencia si el esquema avanza sin representación palestina real

Fecha de publicación:
30 de septiembre de 2025, 00:00

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    El pacto de paz impuesto por Donald Trump y Benjamin Netanyahu es una nakba del siglo XXI, escuché decir en la madrugada al filósofo de cabecera Martín Gak.

    Los que escuchábamos esa charla nos compadecíamos de quien la daba y le dábamos nuestro sentido pésame. El conocimiento da tranquilidad, decía un comediante en el programa de radio de Elizabeth Vernaci, en Argentina y pensé en eso al darme cuenta de lo complejo que es Medio Oriente y el papel de policía que hace Israel en la zona.

    El filósofo y periodista argentino analizó en un directo de más de una hora el llamado plan de paz impulsado por Donald Trump con la aceptación pública de Benjamín Netanyahu. Su lectura es tajante: el documento es impracticable, se sostiene en intereses personales y comerciales y deja fuera a los palestinos como sujetos políticos.

    Para Gak, todo se entiende desde el choque de Netanyahu con Qatar, país al que Israel acusó y golpeó en plena guerra diplomática.

    “Qatar es totalmente central para la arquitectura geoestratégica de Estados Unidos, es un punto crítico hacia el Mediterráneo, Siria, Irak, Turquía y Asia”, dijo. Por eso, afirma, Trump “obligó, literalmente, a Netanyahu” a llamar al emir catarí y “pedirle disculpas” en la Oficina Oval. “Esto no pasó en un colegio primario, pasó en la Casa Blanca”.

    Gak añade un vector personal: “Mucha de la forma en la que Trump piensa la política es dentro de una esfera de narcisismo y satisfacción personal”, recordó, aludiendo a los vínculos de negocios del exmandatario con las monarquías del Golfo, remarcando los regalos personales que Qatar hace a Trump, por ejemplo, uno de los aviones en los que viaja el primer mandatario de los Estados Unidos es regalo del país que organizara el Mundial de Futbol 2022.

    “No hay forma alguna de que vaya a haber implementación”, sostuvo. A su juicio, varios puntos contradicen la promesa de la coalición de Netanyahu ante su base interna. “Para Ben-Gvir y Smotrich aceptar no asentar Gaza es imposible”. También consideró inviable que Israel retire tropas de manera verificable: “Israel no es confiable, ha violado sistemáticamente los altos el fuego”.

    Sobre la cláusula que deja en manos de tecnócratas una administración de transición bajo tutela de Estados Unidos y socios árabes, alertó: “Los palestinos vuelven a quedar fuera de la mesa, es la receta de los Acuerdos de Abraham con otro envoltorio”. Mencionó incluso el nombre de Tony Blair como eventual articulador: “Una figura con prontuario horrendo de violencia y negocios en el Golfo”.

    El aumento de la ayuda y la reconstrucción es otro eje del plan. Gak subrayó la contradicción con la campaña israelí contra la agencia de la ONU para refugiados palestinos: “Decir ahora que UNRWA distribuirá la ayuda, después de demonizarla, es una reversión total”. Sobre la promesa de 600 camiones diarios afirmó: “Se sigue hablando de matar de inanición”.

    Vio además un trasfondo económico: “Esto es la presentación diplomática de un proyecto de negocios de bienes raíces, la ‘Riviera de Gaza’”.

    Rehenes, prisioneros y el nudo político

    El intercambio de rehenes por prisioneros palestinos, incluidos condenados a perpetua o detenidos sin sentencia, exhibe otra grieta para Gak: “Aceptar canjes de este tipo contradice el relato israelí de ‘guerra hasta destruir a Hamás’ y reconoce que Hamás no ha sido derrotado”.

    En este punto hay que decir que un comité parlamentario de la Knesset israelí discutió el domingo el proyecto de ley sobre la ejecución de prisioneros palestinos, en preparación para presentarlo al pleno de la Knesset para una primera lectura y que ya tiene aprobación.

    “Personas cercanas al primer ministro Benjamin Netanyahu me contactaron para posponer la discusión porque no es el momento adecuado”, declaró el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, durante una sesión del llamado Comité de Seguridad Nacional del Parlamento israelí.

    “La respuesta es un no rotundo. Esta ley está a la orden del día, diseñada para crear un fuerte efecto disuasorio e imponer la pena de muerte a los presos”.

    “No puede haber paz sin justicia. Galant, Netanyahu y compañía tienen que ir a La Haya”, señaló. “Pedirle a un padre que perdió a sus hijos que conviva con los asesinos es moralmente indecente”, dice Martín Gak.

    Gak anticipa una guerra interna en la coalición de Netanyahu y más violencia si el esquema avanza sin representación palestina real. “Lo único que tiene que pasar ya es un alto el fuego”, pidió. Sin eso, advirtió, “el plan volverá a producir otra olla de presión”.

    “El Estado debe ser democrático y laico, una persona, un voto, desde el río hasta el mar”. “Estamos en la Nakba de todos, no puede haber coexistencia sin justicia”.

    Fecha de publicación:
    30 de septiembre de 2025, 00:00

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