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8/17/2026
Fidel Ruiz

El lujo de juzgar

No encontré a Ted Lasso. Supongo que fue una pequeña decepción de domingo. Había abierto Apple TV convencido de que la nueva temporada...

Fecha de publicación:
5 de agosto de 2026, 01:03

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    No encontré a Ted Lasso.

    Supongo que fue una pequeña decepción de domingo. Había abierto Apple TV convencido de que la nueva temporada ya estaba disponible. Todavía faltaban algunos días. Pensé en cerrar la aplicación y hacer otra cosa. Antes apareció una serie que apenas recordaba haber visto anunciada.

    Le di play sin demasiadas expectativas.

    Horas después seguía pensando en ella.

    Margo's Got Money Troubles, basada en la novela de Rufi Thorpe y adaptada para Apple TV por David E. Kelley, reúne a un elenco extraordinario encabezado por Elle Fanning, Michelle Pfeiffer, Nick Offerman y Nicole Kidman. Bastan unos minutos para entender el tono de la historia. No hay prisas por sorprender al espectador. La serie prefiere observar. Acompaña a una mujer mientras descubre que la vida adulta suele comenzar mucho antes de que uno se sienta preparado para vivirla.

    Margo es estudiante universitaria. Un embarazo inesperado cambia el rumbo de todo. La escuela queda atrás. Las cuentas empiezan a acumularse. La maternidad, tan idealizada en los discursos públicos, aparece aquí con la crudeza de los pañales, la renta, el supermercado y la incertidumbre de no saber cómo llegará el siguiente mes. Cuando decide abrir una cuenta de OnlyFans, la conversación parece inevitable.

    Durante los días siguientes leí críticas estadounidenses, francesas y británicas. Muchas discutían si la serie normaliza el trabajo sexual, si cuestiona la economía digital o si retrata el desencanto de una generación. Cerré el último episodio con la sensación de que todas esas lecturas eran válidas y, al mismo tiempo, incompletas.

    Lo que seguía dándome vueltas era otra cosa.

    Pensaba en el margen.

    Vivimos convencidos de que la libertad consiste en elegir. Pocas veces recordamos que el dinero también participa en esa decisión. Cuando aparece, las posibilidades se multiplican. Cuando falta, empiezan a desaparecer. Hay un momento en la vida de Margo en el que las opciones dejan de abrirse y comienzan a cerrarse una tras otra. A partir de ahí ya no estamos frente a grandes dilemas filosóficos. Estamos frente a alguien intentando llegar al viernes.

    Rufi Thorpe escribió un personaje que nunca busca nuestra aprobación. Margo se equivoca, improvisa, cambia de opinión y vuelve a empezar. Hay una honestidad muy poco frecuente en esa manera de construir a una protagonista. Las personas reales rara vez viven con la claridad que solemos exigirles a los personajes de ficción. Elle Fanning comprende esa lógica con una actuación extraordinaria. Nunca intenta convencer al espectador de que quiera a Margo. Le basta con permanecer cerca de ella. Esa contención termina siendo mucho más poderosa que cualquier discurso.

    Mientras avanzaban los episodios regresó a mi memoria una idea de Pierre Bourdieu. No una cita, una idea. El privilegio más difícil de reconocer consiste en olvidar las condiciones que hicieron posible nuestra propia vida. Pensé en ello porque resulta muy sencillo opinar sobre las decisiones ajenas cuando nunca hemos tenido que enfrentar las mismas circunstancias.

    Las redes sociales viven de esa comodidad. Siempre aparece alguien dispuesto a explicar lo que otro debió haber hecho. Casi nunca aparece alguien dispuesto a preguntarse qué alternativas tenía realmente.

    Ahí encontré la incomodidad de Margo's Got Money Troubles.En la facilidad con la que convertimos la precariedad en un juicio moral.

    Apagué el televisor y seguí pensando en Margo.

    No por las decisiones que tomó. Pensaba en el espacio que tenía para tomarlas.

    Después entendí que la serie nunca había intentado responder si actuó bien o mal. Esa discusión le pertenece al espectador. Lo que sí hace, con una inteligencia poco común, es mover el lugar desde donde miramos.

    Juzgar siempre será sencillo.

    Imaginar la vida que condujo hasta una decisión suele exigir mucho más.

    *Es autor de la novela 30 días en Cana. Tiene estudios de Interpretación Artística del Cine por la Universidad Anáhuac Querétaro.

    Fecha de publicación:
    5 de agosto de 2026, 01:03

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