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El Marro está ya en Almoloya, pero su herencia persiste: EUA mantiene alerta de viaje para Guanajuato
No solo la violencia, también la pandemia suma para la advertencia del Departamento de Estado norteamericano; Durazo anuncia traslado y reconoce la captura a Sedena y FGR
Fecha de publicación:
7 de agosto de 2020, 09:41
El anuncio que hizo el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal, Alfonso Durazo, desde el mismo día del operativo desplegado en el municipio de Juventino Rosas para la captura de José Antonio Yépez Ortiz, se hizo efectivo por fin en la madrugada del viernes: “El Marro” se encuentra ya en el penal de Almoloya, en manos del gobierno federal.
En Guanajuato, la noticia tiene efectos ambivalentes: una sensación de cierta paz, principalmente para quienes habitan los municipios de la región Laja-Bajío, pero también la expectativa real de que a través de “El Marro”, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se conozca a detalle la infiltración que el cártel de Santa Rosa de Lima pudo tener en los niveles de gobierno, política y autoridades de seguridad y procuración de justicia del estado y los municipios.
Pero ni con la detención de Yépez Ortiz y lo que se cree que será un desmantelamiento de la estructura del cártel, la seguridad pública se hará plenamente efectiva en el estado, según lo advierten varios análisis en la materia y la propia incidencia de homicidios que se mantiene intacta en municipios como León, Salamanca, los pueblos del Rincón o los municipios limítrofes con Michoacán.
Así lo advierte también el gobierno de los Estados Unidos, que a la situación de inseguridad ha sumado como un riesgo de alerta máxima la pandemia de SARS-Cov-2 (Covid-19) para advertir: “No viaje a México por COVID-19”.
El gobierno estadunidense no hace distingo alguno entre los estados con semáforo de un color u otro, el rojo o el naranja que inesperadamente adoptó Guanajuato esta semana, sin que se cumplieran todas las condiciones que desde el principio el secretario de salud Daniel Díaz Martínez había definido como criterios para cambiar de color, y ante el desconcierto de sectores como el empresarial y hasta de algunos alcaldes como el de Irapuato, el panista Ricardo Ortiz.
Frente a los números que presenta México por la pandemia, en su más reciente alerta de viaje, el gobierno estadunidense elevó al nivel máximo esta restricción. Guanajuato incluido.
“Estado de Guanajuato: ejercicio de mayor precaución”, titula la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado de EU al capítulo relativo a la entidad, en la última alerta de viajes internacionales para sus ciudadanas y ciudadanos.
Y resume así la situación:
“La violencia relacionada con las pandillas ocurre en Guanajuato, principalmente en el sur del estado, cerca de la frontera con Michoacán. Esta violencia a menudo está relacionada con el robo organizado de petróleo y gas natural de la compañía petrolera estatal (Pemex) y otros proveedores.

“La Embajada de Estados Unidos ha actualizado sus restricciones de viaje para el personal estadounidense que visita el estado de Guanajuato. Los empleados del gobierno de los EE. UU. no pueden viajar al área al sur de la autopista 45D, Celaya, Salamanca e Irapuato, inclusive”.
Pero en términos generales, el Departamento de Estado norteamericano aumentó la precaución en México “por COVID-19 y debido a la delincuencia y el secuestro”.
Por la delincuencia, la recomendación es no viajar Colima, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y Tamaulipas, y reconsiderar si se tienen planes de hacerlo a Chihuahua, Durango, Jalisco, México, Morelos, Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí, Zacatecas y Sonora.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de ese país emitieron “un Aviso de salud para viajes de nivel 3 para México debido al COVID-19”. Advierten que en México se pueden encontrar con cierres de fronteras, aeropuertos, prohibiciones de viaje, orden de confinamiento en casa, negocios cerrados y otras condiciones de emergencia.
“El Marro” a Almoloya y la amenaza del Cártel de Sinaloa
El inesperado trasladado de “El Marro” en la madrugada del viernes desde el Centro estatal de prevención social de Puentecillas al CEFERESO del Altiplano se supo horas después por un anuncio del secretario de Seguridad Ciudadana federal, Alfonso Durazo, en su cuenta de Twitter.
El requerimiento para este traslado habría llegado al Poder Judicial de Guanajuato el jueves, y ese mismo día fue resuelto por el juez penal que lleva el proceso por las acusaciones de secuestro y tentativa de homicidio en contra de servidores públicos que se sigue en contra de “El Marro” y otros cinco integrantes de su grupo delictivo, todos detenidos el domingo en Juventino Rosas.
Los seis debían comparecer el domingo próximo en audiencia ante el juzgado especializado en secuestro de Valle de Santiago, pues la Fiscalía estatal pedía que fueran vinculados a proceso por estos delitos.
Sin embargo, la Fiscalía General de la República tiene órdenes de aprehensión en contra del líder del cártel de Santa Rosa en Villagrán por los delitos de delincuencia organizada y robo de hidrocarburos, como recordó Durazo en sus mensajes de este viernes para anunciar el traslado.
Sin una sola mención del gobierno del estado o la Fiscalía de Guanajuato, Durazo expresó su reconocimiento al trabajo conjunto de la Fiscalía General de la República y la Secretaría de la Defensa Nacional en este proceso de captura y traslado de Yépez Ortiz.
El proceso penal contra “El Marro” por secuestro y tentativa de homicidio continuará, pero ahora por videoconferencia desde el Altiplano, según confirmó el Poder Judicial del estado.

En este contexto posterior a la captura del hombre que midió fuerzas con el Cártel Jalisco Nueva Generación, otros grupos hacen su aparición. El miércoles 4, una manta firmada por “El Cholo”, un capo del Cártel de Sinaloa, fue colgada de un puente peatonal en el centro de Pénjamo.
“Estamos haciendo limpia. Gente Nueva Salazar. La gente del JR-60”, decía la enorme manta que pendió del céntrico puente penjamense. La advertencia quedó así plasmada.
Para analistas como Chris Dalby -en Insigth Crime- “es probable que el CJNG intente apoderarse de estos municipios dado el vacío de poder”, pero también “es incierto si la captura de Yépez Ortiz significará el fin del CSRL”.
Otro elemento que cita para poner en duda la pacificación del estado o de la región Laja-Bajío que particularmente se convirtió en el escenario de una voracidad homicida para arrebatar territorios entre Santa Rosa y Jalisco, es el hecho de que los grupos criminales han perfeccionado sus técnicas para el robo de combustible, principal actividad ilícita de los de Santa Rosa, además del tráfico y consumo de drogas por el que diariamente se reportan ejecuciones en el territorio estatal.
“A pesar de las mencionadas disminuciones en el robo de petróleo, el robo de gas licuado de petróleo se ha disparado en el último año. Según la BBC, el CSRL ha participado activamente en el robo de gas, así como en el robo de crudo”.
Según este análisis, los integrantes del cártel de Santa Rosa “son experimentados huachicoleros que probablemente continuarán drenando los oleoductos, independientemente de si la agrupación continúa existiendo o no”, por lo que la dinámica de la violencia, si bien podría apaciguarse por unos días o un lapso de tiempo, estaría lejos de desaparecer.
Fecha de publicación:
7 de agosto de 2020, 09:41
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