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#EnLíneaNoSirve, reprochan estudiantes de la UG tras anuncio para terminar el semestre a distancia
“¿Se dejarían sacar sangre por un QFB que aprendió a hacerlo en internet?”, cuestionó una estudiante ante suspensión presencial de prácticas de laboratorio para todos los programas académicos
Fecha de publicación:
20 de abril de 2020, 15:38
Sin considerar la realidad de cada estudiante, el acceso que tienen a equipos tecnológicos e internet, la Universidad de Guanajuato anunció el acuerdo para no regresar a las aulas hasta agosto, y que las actividades académicas se retomen a través de medios digitales, ante la contingencia sanitaria por el COVID-19.
Un mes después de que la UG anunciara la ampliación del periodo vacacional de Semana Santa y la suspensión de clases presenciales para salvaguardar la salud de la comunidad, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) determinó que el semestre tendrá que concluir con clases en línea.
Al ser una de las 196 instituciones educativas del país que son parte de la Anuies, la Universidad de Guanajuato publicó el acuerdo firmado por el rector general, Luis Felipe Guerrero Agripino, los rectores de campus y el director del Colegio del Nivel Medio Superior, en el que se informa que las actividades académicas no presenciales se retomarían este lunes 20 de abril, lo que generó inconformidad por parte del alumnado.
Con el uso del hashtag #EnLíneaNoSirve, estudiantes mostraron su rechazo a terminar el semestre con clases a través de medios remotos, luego de vivir la experiencia de semanas anteriores.
A la poca efectividad, denunciada por los estudiantes, de tomar clases en línea, se sumaron las muestras de rechazo por las limitantes tecnológicas, al existir alumnos que no tienen computadora o en sus lugares de origen la conexión a internet no les permitirá poder seguir las clases.

Además, existe el reclamo de estudiantes inscritos en programas donde los laboratorios son indispensables para la formación, pero que ahora tendrá que limitarse a ser espectadores desde una computadora o un celular cuando el profesor muestre los procesos.
La propuesta que surgió desde la comunidad estudiantil, a través de redes sociales, es que el semestre se retome en los meses de junio y julio (periodo marcado como vacacional), una vez que pase la cuarentena establecida por las autoridades de salud.
Incluso, hay algunos que sugieren que se deje para los dos meses de verano las sesiones de laboratorio.
El mismo día que regresaron a las actividades académicas de manera no presencial, la Universidad de Guanajuato todavía no tiene respuestas para la comunidad estudiantil por la preocupación que existe por las limitaciones de conexión, de equipo tecnológico y la falta de sesiones en laboratorios para programas relacionados con las ciencias de la salud.

Pide UG compromiso
El comunicado en el que la Universidad de Guanajuato informa que el semestre tendrá que terminar con clases a distancia, hace el llamado a los integrantes de la comunidad universitaria a ser empáticos y comprendan los motivos que llevaron a tomar la decisión de no regresar a las aulas en las próximas semanas.
La comunidad estudiantil estuvo este semestre dos meses en las aulas, del 20 de enero al 20 de marzo, luego se anunció que se retomarían las clases este 20 de abril. Finalmente se confirmó el regreso a las actividades académicas, aunque a distancia. La nueva suspensión de actividades presenciales se extendió para el 1 de junio.
En el escrito que se publicó el 16 de abril, la Universidad reconoce limitantes en el desarrollo de las actividades, pero no hace referencia a las condiciones sociales y económicas de todos sus estudiantes para poder tomar las clases en línea.
“Tenemos la seguridad de que prevalecerá nuestra empatía, comprensión y compromiso institucional a fin de que quienes integramos la Casa de Estudios, desde nuestro ámbito respectivo y en comunidad universitaria, nos esforzaremos, para que, en la medida que las circunstancias lo permitan, el proyecto educativo, científico, cultural más importante del Estado mantenga su ritmo”.
La Universidad de Guanajuato señala en el documento que se tendrá que poner en marcha un plan B que fue diseñado para tomar clases a distancia, ante la incertidumbre de la evolución de la pandemia que ha lleva el estandarte “Quédate en Casa”.

#EnLíneaNoSirve
Tras la publicación del comunicado, las reacciones del alumnado se hicieron presentes a manera de reclamo porque la institución educativa no consideró la condición social y económica de todos los estudiantes. Sin saber si tienen una computadora, conexión a internet o posibilidad de poder rentar los equipos y tomar clases en un ciber que pudieran encontrar abierto, la UG decretó que el semestre tendrá que terminar con clases en línea.

“Hay compañeros foráneos que no tienen ni agua caliente para bañarse y ustedes piensan que tienen acceso a internet para tomar clases en línea. Qué poca empatía con su comunidad”, escribió un estudiante.
Entre las publicaciones hay de estudiantes de educación superior y posgrado que externaron su preocupación por no tener computadora para poder tomar las clases, con las bibliotecas y negocios de renta de equipos cerrados.

A las limitaciones de equipo y conexión a internet que llegan a tener los estudiantes, se suma la inconformidad por las estrategias de los docentes que centran la formación del alumnado en tareas, sin que exista retroalimentación u oportunidad para despejar dudas.

Las propuestas de la comunidad en redes es que a partir del 1 de junio se retomen las clases presenciales durante los próximos dos meses, antes de que inicie el nuevo semestre.
O bien, dejar las prácticas de laboratorio para junio y julio, cuando las autoridades de salud lo permitan.
Entre los comentarios solo surgió el de un profesor que dijo estar en completa disposición para impartir clases durante el periodo que el calendario marca como vacacional.


En los últimos días, la Universidad de Guanajuato ha compartido por correo electrónico a sus estudiantes cursos en línea para que hagan uso de las plataformas institucionales.
También publicó un acuerdo para la adaptabilidad de las actividades, en el que se plantearon dos escenarios. El escenario B, por la prohibición de regresar a las aulas, plantea terminar las actividades a más tardar el 13 de junio.
Las actividades académicas en línea serían con el uso de las herramientas diseñadas por la UG, disponibles en: nodo.ugto.mx
Ajustes al calendario académico
El periodo de evaluación final del semestre enero-junio tendrá que ser el 13 de junio
Los exámenes de regularización del 22 al 27 de junio
Medio superior
La venta de fichas se extiende hasta el 15 de mayo
Exámenes (durante mañana y tarde) de admisión serán el 12 de junio. A los aspirantes se dividirá en grupos
La publicación de resultados para el 17 de julio
Nivel superior
Para el proceso de admisión en nivel superior se tienen visualizados dos periodos, dependiendo de las recomendaciones de las autoridades sanitarias:
a. Del 15 al 27 de junio
· Publicación de resultados el 17 de julio
· Inscripciones del 27 de julio al 1 de agosto
· Inicio de clases el 3 de agosto
b. Del 20 al 31 de julio
· Publicación de resultados el 8 de agosto
· Calendario de actividades se ajustaría a 16 semanas
· Inscripciones (reingreso) del 10 al 15 de agosto
· Nuevo ingreso el 15 de agosto
· Inicio de clases el 17 de agosto
En la publicación del acuerdo también viene el anuncio de la implementación de la modalidad “pago solidario de las inscripciones”. El apoyo que promete la Universidad es que el estudiante podrá inscribirse con un depósito de 200 pesos, y tendrá hasta el 15 de octubre para pagar el resto del costo. En el semestre enero-junio la cuota fue de casi 2 mil pesos.
Sin estrategia para recuperar tiempo en laboratorios
“¿Se dejarían sacar sangre por un QFB que aprendió a hacerlo en internet? Propongo que nos recuperen el tiempo para los laboratorios”, dice uno de los comentarios con más reacciones en la página de FB de la UG.
Estudiantes de programas de ciencias de la salud se han unido para pedir a las autoridades universitarias que, al menos, los tiempos en los laboratorios se recuperen para el correcto aprendizaje.

En el acuerdo para la adaptabilidad de las actividades se plantea que las clases prácticas (incluidas las sesiones de laboratorio) se hagan igual por medios digitales.
“Se desarrollarán de manera demostrativa haciendo uso de las tecnologías”, dice la UG sobre las prácticas de sus estudiantes.
Es decir, de un lado de la computadora estaría un profesor mostrando cómo hacer y los resultados, del otro lado los estudiantes solo serán espectadores.
A través de la dirección de Comunicación y Enlace de la UG se informó que “están resolviendo” el tema concreto de las prácticas en laboratorio, sin que den aún a conocer el método que adoptarán ante las inconformidades.
Fecha de publicación:
20 de abril de 2020, 15:38
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