
Autores:

Federalismo y campaña hacia 2021: aglutina Sinhue a líderes afines en el límite de la sana distancia
No eventos masivos y sana distancia, repite el secretario de salud Daniel Díaz, pero la evidencia era clara: alguien de la logística gubernamental vio el semáforo en verde para acuerpar el reclamo a AMLO
Fecha de publicación:
27 de octubre de 2020, 09:17
“Por cuestiones de salud, sólo podrán ingresar máximo dos personas por medio de comunicación”, decía la convocatoria para el evento denominado “Pronunciamiento en Guanajuato por la democracia y el federalismo en México”, que concentró a decenas de políticos y burocracia de ascendencia panista en un espacio del Museo de Arte e Historia de Guanajuato, desde donde el gobernador Diego Sinhue Rodríguez lanzó al presidente Andrés Manuel López Obrador el reto coordinado con otros nueve de sus pares, gobernadores del grupo que llaman “Alianza Federalista”.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ni nos ve, ni nos oye, fue más o menos el reclamo casi al unísono de los gobernadores del PRI y del PAN, desde sus estados y arropados por una clase político-empresarial, quienes van apuntando las baterías pre electorales buscando la puntería para el 2021.
En su mayoría con similares convocatorias, desde sus estados hicieron lo propio los gobernadores Javier Corral, de Chihuahua; Silvano Aureoles, de Michoacán; Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; Jaime Rodríguez, de Nuevo León; Enrique Alfaro, de Jalisco, Jaime Peralta, de Colima; Martín Orozco Sandoval, de Aguascalientes; Miguel Riquelme, de Coahuila y José Rosas Aispuro, de Durango.
Bajo esa premisa se convocó a “todos los liderazgos de la vida política y social en el estado”, según los presentó el coordinador de comunicación social del estado Alan Márquez. Muy probablemente, de haber reunido a “todos los liderazgos” no hubieran cabido y quizás habrían provocado un cambio inmediato de semáforo amarillo a naranja allí mismo.
Aunque con el número de funcionarios, burócratas municipales y estatales, empresarios, rectores, diputadas, senadores, todos emanados del PAN, bastaba. Sana distancia y no eventos masivos, se la pasa repitiendo el secretario de salud Daniel Díaz -allí presente- pero en la transmisión, fotos y videos de las propias redes oficiales la evidencia era clara: alguien de la logística gubernamental vio el semáforo en verde.
Bueno, en el Museo de Arte e Historia nada más faltó el ex gobernador en funciones de invitado especial a todos los eventos de corte blanquiazul Miguel Márquez Márquez.

Fue éste el acto con el que el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo inició la semana, con la mirada puesta en sus alianzas políticas de 2021 más que en los temas tan domésticos como la violencia, ésa sin freno, sin matiz, que desafía a estas autoridades estatales tanto como el gobernador ahora desafía al presidente, en pacto con sus pares y afines políticos.
“Los 10 estados de la alianza pedimos diálogo al gobierno federal pero no hemos recibido una respuesta positiva”, se quejaba el gobernador, orador final de la fila de diez intervenciones que estuvieron todas a cargo de hombres.
Hablaron los representantes de los otros dos poderes -Legislativo y Judicial-, un alcalde, cuatro empresarios, un investigador de ciencias y un diputado federal.
Diego Sinhue pidió aplausos para comerciantes, integrantes de pueblos indígenas, líderes de sindicatos. Pero por ellos no hubo micrófono. Menos para ellas.
Ni una empresaria, ni una diputada, ni una investigadora, ni una alcaldesa. Los pactos políticos no alcanzan para la paridad ni para la inclusión. No ha de ser para tanto.
Sí estaban entre el público diputadas como Libia Denisse García, senadoras como Alejandra Reynoso; funcionarias del gabinete como Marisa Ortiz, secretaria del Medio Ambiente, y mujeres indígenas. Convocadas todas, pues… para la foto.
La oratoria fue en tono de reproche, látigo fustigador, cuentas que no salen, reclamo a los pares (legisladores de Morena, particularmente) a quienes se etiquetó de traidores y cortesanos con el presidente.
También hubo alhóndigas por incendiar, páginas gloriosas de la historia nacional, tierra de idealistas, evocaciones josealfredianas y diegoriverenses, cunas del municipio libre (León, dijeron), corazones desolados, municipios y gobernadores ignorados, reclamos airados por los pesos guardados en arcas públicas ajenas…

Por ejemplo, el primer orador, Héctor René López Santillana, quien habló a nombre de presidentes municipales, dio las gracias a los legisladores (de su partido) que lo han acompañado a hacer gestiones y con quienes llevó 85 propuestas de proyectos al Congreso federal.
“¿Quieren saber cuántos nos otorgaron? Ninguno”, se preguntó y se respondió López Santillana, con lo que dejó la duda en el aire sobre qué papel jugaron entonces sus distinguidos “gestores”.
Héctor López dijo no estar conforme con el papel de los municipios como subordinados a la política central, porque “a los leoneses no nos gusta que decidan por nosotros, ni mucho menos nos gusta que decidan a 400 kilómetros de distancia”.
Por supuesto, hay excepciones de proyectos como la presa y acueducto del Zapotillo. Y es que en esta lógica, ahí la decisión del entonces presidente Vicente Fox no pudo ser centralista, si estaba tan “guanajuatizado” el gobierno federal.
En la sucesión de varones federalistas aparecieron ante el micrófono José Arturo Sánchez Castellanos quien, aunque ya dejó la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial, fue presentado y se le dio voz como integrante del Consejo de seguridad del estado.
A Sánchez Castellanos le tocó fustigar a legisladores de Morena “que supuestamente representan a Guanajuato”. Serviles y sumisos al presidente, les dijo el consejero de seguridad, este organismo que bien podría empeñarse un poco más en meter presión para que funcione la maquinaria institucional anticrimen en el estado, porque las y los guanajuatenses reclaman la sumisión a una delincuencia que hasta ahora hace y deshace a gusto en León, en Celaya, en Silao, en Irapuato…
En su turno, el magistrado Héctor Tinajero Muñoz, presidente del Supremo Tribunal de Justicia y del Consejo del Poder Judicial, optó por lo políticamente correcto que no sonara a pleito. Sin estridencias y sin adjetivos habló de necesidades presupuestales por satisfacer.
La desaparición de 109 fideicomisos y su impacto en la ciencia fueron tema recurrente, en distintos matices. Uno lo tocó Jorge Mauricio Flores, investigador integrante de la Red Prociencia Mx. Y es que el gobernador Diego Sinhue Rodríguez ya anunció que habrá un fondo estatal para no dejar descobijado este rubro, aunque habrá que revisar los porcentajes destinados en años y sexenios pasados a ciencia y tecnología en Guanajuato, nada más para ver el tamaño de la congruencia.
Otro que tocó el punto fue el diputado federal Juan Carlos Romero Hicks, que ya advirtió la batalla que se pretende librar en el Congreso federal con el paquete presupuestal federal y describió al presidente López Obrador como “un prisionero soberbio de Palacio”.

El discurso federalista tuvo un peso preponderantemente empresarial con tres participantes además de José Arturo Sánchez Castellanos: Ignacio Duarte Rodríguez, presidente del Consejo estatal agropecuario; el dirigente de Concamín Ismael Plascencia Núñez, y el presidente del Consejo coordinador empresarial de León, Luis Gerardo González García.
Cuatro de diez oradores del sector que, si nos apegamos a esas cuentas, concentra el 40 por ciento de “los liderazgos de la vida social y política del estado”.
¿Y notó que tampoco hubo intérprete en lenguaje de señas en el evento?
Lo importante, diría Diego Sinhue, es que “la democracia y el federalismo están en riesgo” y que no se castigue a Guanajuato, al que le quisieron desaparecer los tres poderes, afrenta inadmisible, aunque el argumento del intento fallido fuera el de las miles de personas asesinadas aquí en sus dos años de gobierno.
En la antesala de 2021, la elección más grande según le dicen, es válido quejarse de cómo han cambiado los tiempos porque a (el gobierno de) Guanajuato le iba muy bien con los mandatos federales del PRI y del PAN.
“Sólo hay dinero para los proyectos del presidente de la República… ahora todos los recursos los concentra el gobierno federal y los invierte en sus propios proyectos”, dice Diego Sinhue.
Para aclarar dudas: no se refería el panista a una Estela de Luz, una Torre del Senado, un Centro paralímpico nacional en Irapuato o un Parque Bicentenario en Silao.
Hablaba de un Tren Maya o una refinería en Dos Bocas.
Lo malo, diría Diego Sinhue, es la negativa al diálogo, porque los gobernadores de esta alianza han solicitado hablar con el presidente “sin respuesta”. Y al mismo tiempo que eso señalaba desde el Museo de arte e historia de León, buscadoras de personas desaparecidas en la capital le pedían dialogar para que, de una vez por todas, se archive la averiguación previa que las presenta como presuntas delincuentes y agresoras de elementos de las Fuerzas de Seguridad antimotines que las reprimieron cuando exigían al gobierno hacer lo que le toca hacer: atender la crisis de desapariciones y buscar a sus familiares.
Al gobernador le alcanzarían las manos para extender una al presidente y la otra a las mujeres buscadoras.
Como diría el gobernador en su evento: nada más es cuestión de tener voluntad.
Fecha de publicación:
27 de octubre de 2020, 09:17
Explora más contenido de este autor
Descubre más artículos y perspectivas únicas

