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9/4/2026
Saul-Flores

Autores:

Saúl Flores
Saúl Flores

La insolvencia hídrica aún no es comprendida o… no les importa

Estimados lectores, pueden percatarse de primera mano que los discursos y eventos, así como declaraciones de los personajes de la vida pública...

Fecha de publicación:
28 de agosto de 2026, 00:09

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    Estimados lectores, pueden percatarse de primera mano que los discursos y eventos, así como declaraciones de los personajes de la vida pública manifiestan en diversos foros o entrevistas que se vive una problemática en el sector agua, y lo hacen inconscientemente de modo desarticulado, pero al menos nos hacen ver que algo no funciona, ya que el problema en agricultura es distinto al que se vive en las ciudades, en los usos industriales, en la contaminación, en materia ambiental o energética, sin duda existe una problemática que debe abordarse desde distintos frentes y con acciones diversas pero con visión integral. Sin embargo, eso no existe, los problemas avanzan y eso demuestra que la problemática no ha sido atendida ya sea por que no la entienden o no les importa.

    En entregas anteriores cuando aborde en este espacio semanal sobre la errática insistencia de hablar de “estrés hídrico” y que para el efecto ONU decidió denominarle “bancarrota hídrica”, término que también puse en duda y propuse el de “insolvencia hídrica”, puedo entender que en ONU al emplear el término de bancarrota fue por ser de mayor impacto mediático, pero no son transacciones, el problema del agua es de mala administración y gestión, la insolvencia sino nos habla de que el nivel del modelo de demanda creada es mayor que la disponibilidad y el modelo actual no puede sostenerse ya, además “estrés hídrico” nos expresa una temporalidad o transitoriedad, la bancarrota o insolvencia no es transitoria es definitiva, entonces, lo que vivimos es insolvencia hídrica, no hay vuelta de hoja.

    Hace unos días a través de una infografía valiosa publicada en redes por el grupo Canton nos expuso lo siguiente:

    “Información Canton: “Estados con mayor escasez de agua”. De acuerdo con el -Instituto de Recursos Mundiales en el país 22 entidades enfrentan un riesgo extremadamente alto de estrés hídrico, es decir, una demanda de agua mayor a la disponible”. Causas: Expertos plantean que hay una mala administración de este recurso, pues los gobiernos no toman en cuenta factores como el cambio climático, deforestación, entre otros”

    “México ocupa el lugar número 24 del mundo en un nivel de estrés hídrico definido como alto”.

    “Estados con riesgo extremadamente alto de estrés hídrico”

    1.    Baja California Sur, 2. Guanajuato, 3. CDMX, 4. Aguascalientes, 5. Edo Mex. 6. Querétaro.  Y 18 entidades más que menciona.

    Es valiosa esta información, pero peca de imprecisa, por que no existe el “estrés hídrico”, ni la “crisis hídrica”, por que no es transitoria ni temporal, es una realidad de un desbalance, por eso somos insolventes hídricos.  Además, menciona que: “los expertos plantean que hay una mala administración…” Aquí amable lector no cabe el plantear, es o no es, sin duda la realidad nos demuestra que la administración es mala o no existe, se dice que hay administración y gestión del agua, pero es nula en la práctica, y no debe ser vista como que los gobiernos no toman en serio, el problema es mayor no sólo es los gobiernos, la gestión pública va más allá, la ausencia de una arquitectura institucional del agua, de marcos jurídicos y regulatorios pertinentes, la ausencia de una política hídrica o políticas públicas, de una planeación hídrica real la ausencia de gobernanza real y no demagógica (caso Aguascalientes). La culpa repito no es del cambio climático, ni que, si no llueve o llueve mucho, eso lo dice como una forma de echar la culpa al exterior.

    Mis queridos lectores, si el agua es poca, las medidas son administrar, no hay de otra, y aquí es donde viene la problemática no sólo de escasez sino de afectación a la productividad, a los usuarios de los servicios públicos de agua y a la salud por la mala calidad.

    En otro evento que pueden consultar amables lectores en el enlace que les comparto: https://www.cepal.org/es/notas/la-cepal-llama-responder-la-bancarrota-hidrica-agenda-implementacion-desarrollo-sostenible

    “La CEPAL llama a responder a la bancarrota hídrica con una agenda de implementación para el desarrollo sostenible”.

    En donde el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, afirmó que: “la bancarrota hídrica no es solo una advertencia ambiental, sino también una señal sobre los límites del actual modelo de desarrollo”. Recuerden que por mi parte no comparto el concepto de bancarrota. Pero vale la pena empezar por lo que se comprende de entrada. Continuemos con el texto de la nota sobre la cual transcribiré algunos párrafos o referencias:

    “El Embajador Héctor Vasconcelos, Representante Permanente de México ante las Naciones Unidas, realizó el discurso de apertura, seguido por una presentación de Kaveh Madani, Director del Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH), sobre el informe insignia Global Water Bankruptcy: Living Beyond Our Hydrological Means in the Post-Crisis Era. El informe advierte que el mundo ha entrado en una etapa de bancarrota hídrica, marcada por el uso del agua por encima de sus límites renovables, la sobreexplotación de las aguas subterráneas, el deterioro de la calidad del recurso, la reducción de los caudales ambientales y la pérdida de almacenamiento natural”. Como lo he mencionado el concepto no lo comparto, pero los efectos si existen y deben atenderse.

    “Durante su intervención, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, subrayó que la bancarrota hídrica no constituye únicamente una advertencia hidrológica, sino también una advertencia sobre los límites del actual modelo de desarrollo. Añadió que el debate sobre el agua es inseparable de la discusión sobre cómo avanzar desde el diagnóstico hacia la implementación, desde los compromisos hacia los resultados y desde proyectos aislados hacia transformaciones estructurales”. Totalmente de acuerdo.

    “Salazar-Xirinachs destacó la paradoja de América Latina y el Caribe: una región que concentra más del 30% de los recursos hídricos mundiales, pero que sigue enfrentando una profunda inseguridad hídrica. Recordó que 2,5 de cada 10 personas en la región carecen de acceso a agua potable gestionada de forma segura; 5 de cada 10 no cuentan con saneamiento gestionado de forma segura; solo el 46% de las aguas residuales recibe tratamiento; y el 43% de los cuerpos de agua se encuentra en mala condición ambiental”. Aquí se omite el tema de calidad de agua potable se menciona de una manera general, por que ese 2.5 es cuestionable. De que nos sirve recibir agua en nuestra toma domiciliaria si esta es de mala calidad, lo vivimos en Aguascalientes y en varias zonas de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

    “El secretario ejecutivo afirmó, además, que el agua permite observar de manera concreta las trampas estructurales que enfrenta la región: la baja capacidad para crecer y transformar; la alta desigualdad, baja movilidad y débil cohesión sociales, y las capacidades institucionales débiles y gobernanza poco efectiva. En este sentido, planteó que el agua no debe tratarse como un asunto técnico, ambiental o sectorial aislado, sino como un tema central de la agenda de desarrollo”. Totalmente de acuerdo.

    “Asimismo, sostuvo que el agua debe entenderse como un activo estratégico y un superconector del desarrollo sostenible, al vincular salud, derechos humanos, productividad, seguridad alimentaria y energética, biodiversidad, resiliencia climática, financiamiento, cooperación y gobernanza. Esta mirada permite identificar sus efectos multiplicadores: una planta de tratamiento de aguas residuales puede ser también una fuente de energía, de economía circular, de reducción de emisiones y de empleo; una reforma tarifaria puede apoyar la sostenibilidad fiscal con equidad; y las soluciones basadas en la naturaleza pueden reducir riesgos y proteger la infraestructura natural de la región” Sin duda, sin embargo, es importante considerar otros elementos, pero para lograrlo es primordial primero sacudirse la visión antropocéntrica.

    “Finalmente, enfatizó que América Latina y el Caribe no enfrenta solo una brecha de financiamiento, sino también una brecha de implementación. Para responder a este desafío, destacó tres palancas regionales de acción: gobernanza democrática y efectiva, valoración adecuada del agua, y financiamiento sostenible para pasar de proyectos aislados a carteras de seguridad hídrica.” Aquí entra un aspecto que abordé hace unas semanas respecto al financiamiento, el cual no ha podido implementarse porque no se ha entendido lo que es una política hídrica, se piensa en tubos e infraestructura tradicional, a lo mejor muy vistosa, pero eso sólo favorece a los “contratistas consentidos del régimen”, por la forma en que se practica la construcción de infraestructura.

    El financiamiento en materia hídrica, (observen amables lectores, dije, hídrica no hidráulica), lo abordé hace semanas al decir porque debe existir en la visión sistémica de lo que he escrito en este espacio por más de 15 años, cuando hablo del subsistema financiero del agua, mientras no cambiemos el diseño, la planeación y desarrollemos un régimen jurídico del agua, estaremos extraviados, pero debemos a su vez llamar las cosas por su nombre, no existe “estrés hídrico” ni “crisis hídrica”, hay insolvencia hídrica. Y como tal debe ser atendida, si al menos queremos avanzar.

     

    Estimados lectores no olviden la importancia de emprender políticas y acciones que permitan que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

    Comentarios: saalflo@yahoo.com

    Fecha de publicación:
    28 de agosto de 2026, 00:09

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