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1/26/2026
Jaime-Panqueva

Mesa o menú

Sucedió en Davos, la cumbre que reemplazó las reuniones que antes se daban en el seno de las Naciones Unidas. Y vino de boca quizás del...

Fecha de publicación:
26 de enero de 2026, 08:41

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    Sucedió en Davos, la cumbre que reemplazó las reuniones que antes se daban en el seno de las Naciones Unidas. Y vino de boca quizás del antagonista menos esperado, Mark Carney, primer ministro de Canadá. Dijo lo que no habían articulado de una forma tan precisa críticos a las bravatas imperialistas de Donald Trump como Lula da Silva, Emmanuel Macron o Ursula von der Leyen. Trump salió de Davos sin Groenlandia y con los europeos decididos a decir “basta” y dispuestos a desdeñar la “generosa” oferta del presidente norteamericano de incluirlos en su Junta de Paz para convertir Gaza en un resort sin gazatíes.

    El discurso maduro, pragmático y valiente del primer ministro de Canadá[1], Mark Carney, contrasta con el de un infantil Trump, quien dijo haber chambeado en su primer año para ganar un premio Nobel y que al no obtenerlo como niño bueno, ahora será malo: se embolsará Groenlandia porque, además, los países occidentales están en deuda con los Estados Unidos (el país más endeudado del mundo, 38.5 billones de dólares y contando).

    Carney invitó a las demás potencias intermedias a unirse a Canadá para buscar alternativas “mejores, más fuertes y justas” ante la ruptura del orden internacional donde no queda espacio para la nostalgia, y donde no puede permitirse una hegemonía que imponga sus términos a quienes identifica como sus aliados. Llamó a estar sentados en la mesa en vez de ser parte del menú. Difícil tarea ante un supremacista que no ve prácticamente a nadie como su igual. Todos le debemos al país más endeudado del mundo.

    Tras la afrenta, una nueva bravata: Trump amenazó con una tormenta de aranceles contra Canadá, y les retiró la invitación a su Junta de Paz. Carney hablaba de la ilusión de la invulnerabilidad del sistema de opresión y cómo, cuando algunos dejan de creer en ésta, el sistema empieza a agrietarse hasta colapsar.

    ¿Puede México aprender de esto? Recordemos que en el sexenio pasado la relación llegó a un punto óptimo, tras los desaires que arrostró Peña Nieto, Trump arropó a López Obrador cuando todavía soñábamos ser parte esencial del nearshoring. Hoy vemos cómo nuestro gobierno actual cede a prácticamente todas las peticiones de los Estados Unidos, mientras teme que cualquier contratiempo conlleve a una escalada funesta para la economía nacional. México ha aprendido, como dijo Carney a “apaciguar para llevarse bien. A adaptarse. A evitar problemas. A esperar que la docilidad [nos] garantice la seguridad”.

    Aunque ceder también le ha permitido a Sheinbaum limpiar la casa y reasumir las tareas de seguridad descuidadas durante el primer piso de la 4T, seguimos como parte del menú, porque el presidente de los Estados Unidos nos considera subordinados prescindibles o por lo menos nos intimida con facilidad amenazando acciones militares, la repatriación de sus empresas o la extinción del TMEC.

    El miedo no dura para siempre y varios países empiezan a quitar el cartel de sus escaparates (una de las metáforas citadas por Carney en su discurso), no sé si el gobierno de México piensa también en algún momento pintar su raya a sabiendas que Trump tiene muchos frentes abiertos y más delicados en su propio campo, donde gracias a su retórica y a sus métodos sigue ganando enemigos. Las tensiones con los industriales e incluso con la población civil, gracias a la brutalidad del ICE en Minnesota, por ejemplo, hacen más difícil que los republicanos retengan las cámaras en las elecciones de noviembre.

    La coyuntura debe llevar a preguntarnos en qué tipo de país creemos y cómo vemos a México en sus relaciones con el resto del mundo, en particular con sus pares del hemisferio. Carney dijo otra frase que espero resuene en nuestro gobierno cuando busque resolver esas preguntas: El poder de los menos poderosos comienza con la honestidad.

    Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com



    [1] El texto completo puede leerse aquí en español: https://elpais.com/internacional/2026-01-21/discurso-integro-de-mark-carney-en-davos-las-potencias-medias-deben-actuar-juntas-si-no-estas-en-la-mesa-estas-en-el-menu.html

    Y el original en inglés en: https://www.pm.gc.ca/en/news/speeches/2026/01/20/principled-and-pragmatic-canadas-path-prime-minister-carney-addresses

    Fecha de publicación:
    26 de enero de 2026, 08:41

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