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6/14/2026
Ni la pandemia lo detiene: Villarreal privatiza espacio en el parque Juárez

Ni la pandemia lo detiene: Villarreal privatiza espacio en el parque Juárez

Oculta gobierno de San Miguel de Allende expediente de obra para particulares en parque público; INAH frena construcción

Fecha de publicación:
19 de mayo de 2020, 15:01

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    Inaugurado hace 116 años, el Parque Juárez en San Miguel de Allende ha sido apreciado por generaciones de sanmiguelenses como área verde, punto de encuentro, espacio de recreo para deportistas, familias, niñas y niños y rincón del arte, además ligado por un arroyo al manantial El Chorro, origen mismo de la ciudad.

    Este espacio se encuentra ubicado en el perímetro de amortiguamiento de la zona declarada Patrimonio en esta ciudad.

    Ahora, una de sus áreas se encuentra invadida por trabajos de construcción de un negocio impulsado por el gobierno municipal del panista Luis Alberto Villarreal, que funcionarios de su administración anunciaron como una “Cafetería del primer mundo”, pero de la que niegan tener cualquier tipo de permiso, expediente o trámite.

    Así lo hizo saber el titular de la Dirección de Centro Histórico y Patrimonio del Municipio, Francisco García Chávez, quien en enero declaró que la administración “había determinado” que en el parque habría “una cafetería del primer mundo” y que ya “se estaban tramitando los permisos del INAH para que se pueda empezar a hacer”, aunque desde el 9 de enero se dieron las primeras intervenciones en el área.

    Incluso, en esa ocasión Francisco García habló claramente de una concesión para que “unas señoras que se juntaron de parte de los artistas del jardín del arte” pusieran la cafetería “ahí en un rinconcito”, lo que quedó registrado en audios y notas de medios locales como News San Miguel.

    El inicio de la obra,  el 19 de febrero. Fotos: Ricardo Vidargas.
    El inicio de la obra, el 19 de febrero. Fotos: Ricardo Vidargas.

    A principios de marzo, como integrante del Comité para la restauración del parque Juárez, Ricardo Vidargas preguntó a la propia Dirección de Centro Histórico y Patrimonio sobre lo que se hacía en el parque, y la respuesta fue que se contaba con toda la documentación correspondiente y que en la zona no había vestigios virreinales.

    A mediados de abril, el mismo funcionario municipal Francisco García negó estar enterado de la obra. Y lo hizo por escrito, en una respuesta oficial hecha a una solicitud de acceso a la información que le dirigió el encargado de la Unidad de acceso a la información del propio gobierno municipal sanmiguelense, Juan Manuel Mesita:

    “La información solicitada no forma parte de los expedientes que integran el archivo de esta Dirección de Centro Histórico y Patrimonio, por lo cual me veo imposibilitado para entregar dicha información”.

    También de forma negativa respondió, mediante el oficio 00727/03/2020, la Dirección de Infraestructura Obras Públicas: “no cuenta con dicha información” y “no se han recibido proyectos para la realización dicha cafetería”, documentos que pueden consultarse en este enlace.

    Pero el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) tenía otros datos, y a través del delegado en Guanajuato, David Jiménez, suspendió estos trabajos el 26 de marzo.

    La obra está parada desde entonces.

    Las solicitudes para conocer el origen y trámite de esta construcción surgieron del Observatorio Ciudadano de San Miguel de Allende (OCSMA), organización de la sociedad civil que intervino a petición de vecinos del Parque Juárez que se dieron cuenta y se inquietaron por la obra.

    El 14 de abril, tres días antes de que el director de Centro Histórico y Patrimonio negara tener un expediente del inmueble, a su oficina llegó un dictamen técnico remitido por el propio Observatorio en el que se advertía que los trabajadores destruyeron parte de un muro anterior al siglo XIX y que se encontraron algunos vestigios, incluyendo algunos huesos que podrían ser de humanos, lo que ameritaría un rescate arqueológico en el lugar.

    Destrucción de barda, 18 de marzo.
    Destrucción de barda, 18 de marzo.

    Este dictamen, elaborado por la arqueóloga Rossana Quiroz del Museo de Astronomía Prehispánica y la arquitecta Olga Adriana Hernández del Colegio de Arquitectos de San Miguel, fue entregado primero que nadie al delegado del Centro INAH, David Jiménez Guillén.

    Presumen en público y niegan por oficio

    Creado en el estilo afrancesado favorito de esa época del fin del porfiriato, el Parque Juárez fue resultado de la adquisición de una serie de huertas por el entonces jefe político de San Miguel, el doctor Ignacio Hernández Macías, en los primeros años del siglo XIX.

    Fue inaugurado un 16 de septiembre de 1904, inicialmente dedicado al gobernador Luis González Obregón, y rebautizado como Benito Juárez.

    Sara Hernández, integrante del OCSMA, explicó en entrevista que a la organización llegaron comentarios que expresaban muchas inquietudes porque se construía una cafetería en un espacio público, que además es un área verde y monumento. “Así que apoyamos conduciendo las quejas y solicitando la información a las autoridades”.

    Otra vista de las obras, al 18 de marzo.
    Otra vista de las obras, al 18 de marzo.

    Uno de los vecinos que solicitó esta intervención es Ricardo Vidargas, otro ciudadano que a través de diversas iniciativas ha participado en el activismo civil por la preservación y protección del patrimonio y el cumplimiento de la normativa de ordenamiento de la ciudad.

    “Pedimos al observatorio ayuda porque vimos (la construcción) peligrosa para el parque” dice Vidargas, quien como integrante de la contraloría social para la obra pública intentó conocer los detalles y permisos para el café, sobre todo después de la inversión de 15 millones de pesos que se destinó a obras de restauración en el Parque Juárez.

    Esta restauración, por cierto, fue inaugurada en un evento público a principios de año por el alcalde Luis Alberto Villarreal, aunque la obra ni siquiera ha sido entregada hasta la fecha, afirma Vidargas.

    “Me dijeron en la Contraloría que el director de Centro Histórico y Patrimonio no daría información sobre la cafetería porque eso no era ámbito de nuestra competencia. Así ha sido todo sobre este tema, nadar río arriba”.

    El punto en el que ahora se pretende edificar la denominada “Cafetería del primer mundo” con anuencia, interés, como concesión o impulso del gobierno municipal -según el dicho del director de Patrimonio Francisco García Chávez- es donde se encuentra una bodega que fue edificada en los años sesenta, a la que los vecinos conocían como “el cuarto de las brujas”, según recuerda Ricardo Vidargas.

    “En los setentas se amplió la bodega y se puso una plataforma; el lugar nos daba miedo; originalmente tendría unos 15 metros cuadrados”.

    Pero según la intervención y los castillos que ya se habían comenzado a insertar en la zona, el nuevo edificio de la cafetería sería mucho más grande que eso; “es visible desde todos los puntos del parque”.

    En la colocación de los castillos fue destruido parte de un muro de aproximadamente un metro de ancho, lo que quedó asentado en el dictamen técnico de las especialistas que lo elaboraron para el Observatorio Ciudadano.

    El INAH suspendió los trabajos el 26 de marzo.
    El INAH suspendió los trabajos el 26 de marzo.

    Ciudadanos, vistos como enemigos

    “La arqueología es muy parecida a la criminalística -dice la arqueóloga Rossana Quiroz en entrevista-, no hace juicios de valor, sino un análisis de la evidencia. No se trataba en este caso de decir si está bien o mal que construyan la cafetería, pero sí de analizar el sistema constructivo, evaluar la antigüedad de la construcción, identificar los espacios y cómo han sido impactados”.

    La arqueóloga dice que éste es sólo un ejemplo de la falta de planeación y de perfiles profesionales en las intervenciones en inmuebles y sitios en San Miguel de Allende, donde “todo debería de ser cuidadosamente registrado, para que quede constancia de cómo se encontró, cuál es la intervención y cómo queda. Pero no hay lógica, ya cuando te diste cuenta aparece una obra y se modificó el entorno a paso acelerado”.

    Rossana Quiroz hace una puntualización: “no estamos en contra de los negocios, de que se intervengan inmuebles como ha ocurrido en varias casas del Centro Histórico, pero eso debe hacerse responsablemente, acatando las normas y preservando el entorno. Eso es lo que a los expertos nos toca hacer. Pero en lugar de que se reconozcan los errores y se corrijan, nos toman como enemigos”.

    Para el Observatorio Ciudadano de SMA, “las autoridades municipales aprovechan el aislamiento social para perpetuar un modelo económico y urbanístico que la propia epidemia ha demostrado se encuentra lejos de las necesidades urgentes de sustentabilidad y respeto al medio ambiente que ahora más que nunca debemos procurar”.

    Esto quedó evidenciado cuando la organización hizo la solicitud no sólo de los permisos de construcción, sino para conocer todos los trámites que por ley deberían estar registrados en el gobierno municipal por la cafetería: el proyecto arquitectónico, estructural, hidráulico y sanitario; el permiso o aprobación por el INAH; el estudio de impacto ambiental; el permiso de cambio de uso de suelo por el Ayuntamiento; la licitación del proyecto y la obra; el presupuesto y la partida para la misma, y los términos de la supuesta concesión, citada así en su declaración pública por el director de Centro Histórico y Patrimonio Francisco García Chávez.

    Ricardo Vidargas lamentó que, al consultar a algunos integrantes del Ayuntamiento sobre el proyecto de la cafetería, “desconocían qué se estaba haciendo en el parque”.

    Rodrigo Treviño, presidente del OCSMA, destacó la historia de participación y organización ciudadana que hay en la ciudad, particularmente enfocada en la defensa del patrimonio y la conservación del entorno, y casi siempre obligada a intervenir o, como en este caso, a hacer denuncias “ante actos de gobierno arbitrarios”.

    El activista remarca un punto: “Toda la información que damos es veraz, no son especulaciones, no somos políticos ni trabajamos para ningún partido, somos ciudadanos”.

    “El Municipio puede decir que no son más que piedras. Pero lo del Parque Juárez es una muestra, una ventanita que muestra la problemática en la conservación de una ciudad patrimonio -expone Treviño-. ¿Con base en qué el Municipio concesiona un parque público a un particular?; ¿Cuál fue el procedimiento? ¿Quién lo autorizó si ahora dicen que no tienen ninguna información sobre la construcción del café?”.

    Esas son las preguntas que hasta ahora el gobierno de Luis Alberto Villarreal se ha negado a contestar.

    Fecha de publicación:
    19 de mayo de 2020, 15:01

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