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Niños y jóvenes de León se suman a la iniciativa global "Fridays For Future": exigen un futuro habitable
No los desanima que les hayan cerrado las puertas de Presidencia municipal ante el "peligro" que representa su protesta. SPOILER ALERT: Van a regresar el próximo viernes
Fecha de publicación:
20 de septiembre de 2019, 18:21
Las risas y la curiosidad de decenas de niños y jovencitos de León que se unieron a la huelga que desde hace aproximada un año realizan miles de chicos alrededor del mundo, a través de la organización mundial Fridays For Future (Viernes para el futuro), estuvo a punto de verse frustrada luego de que, por algunos momentos, les fuera negado el acceso a Presidencia Municipal para entregar la petición que habían formulado sobre la emergencia medioambiental y que querían entregar en las manos del Alcalde.
Inspirados por el ejemplo de la niña sueca Greta Thunberg, estos nóveles activistas dejaron sus actividades del viernes para volverse un frente más en la defensa del medio ambiente local. Y otra piedra más en el zapato de la administración de Héctor López Santillana.
Al parecer, este enérgico llamado de alerta, de emergencia climática que hacen los más jóvenes y que se repetirá durante una semana por todos los rincones del planeta en la llamada Global Week For Future, o Semana del Clima, representa un peligro para los gobiernos. Por ello, la instrucción fue impedirles la entrada. Tras llamados a conservar la calma en lo que siempre se mantuvo como una protesta pacífica, los niños y jóvenes lanzaron ardientes y apasionadas consignas:
"Gobierno únete", "Abran su corazón, escuchen su conciencia" y la más espontánea de todas: "Santillana, abre la ventana".
¿Qué sentirá el alcalde, sus regidores (Jorge Cabrera, pero por supuesto), sus directores de Gestión Ambiental, Desarrollo Urbano, Educación, Salud, Desarrollo Rural, Movilidad, Obra Pública... saber que estuvieron en las súplicas de unos niños para que los dejaran pasar a presentar un escrito donde invita al gobierno, a la sociedad, a los adultos a reacccionar ante el inminente cambio climático que les arrebatará su futuro?
Irónicamente, el gobierno municipal eligió precisamente este viernes para dar arranque al programa piloto del Sistema de Bici Pública ‘BiciLeón’, el cual está diseñado para ser "una opción más de traslado para los leoneses en la zona Centro – Poliforum – Zona Piel, a través del uso de bicicletas".
Por eso el Alcalde no abrió la ventana, porque posaba para el corte del listón en punto lejos de ahí, en el Arco de la Calzada, con un protocolo bajo control, dándoles a los leoneses las buenas noticias de su gobierno mientras los niños, que siempre dicen la verdad, gritaban las malas, pésitas, terribles: hay extinción acelerada de especies, se acaba el agua y el resto de los recursos naturales por su uso indiscriminado, su derroche, que por años, se hizo. Y se hace.
Aunque un grupo pequeño de madres quería mantenerse "neutral" para no contaminar con filias y fobias locales la marcha "tan bonita" en la que participaban sus retoños , y hablar únicamente de la situación internacional, lo que pasa lejos, en otros países, fue inevitable caer en la denuncia de lo que ocurre a nivel local.
A gritos, varios muchachos y muchachas denunciaron el estrés hídrico que agobia al estado y a la ciudad, y el irresponsable manejo que se está dando al parque Los Cárcamos y a su recién oficializado Humedal, permitiendo la construcción de edificios a un costado de este delicado ecosistema, que encima, recibe el agua subterránea que sale por la cimentación de columnas.

Fue por los padres, tíos y amigos, orgullosos defensores de Los Cárcamos, que se impedía la entrada de los niños a su palacio municipal, fue solo a través de gestiones para que abrieran las puertas y dejaran entrar únicamente una delegación con los más pequeños (no adolescentes, ni jóvenes, mucho menos adultos), como si ello desactivara el poderoso y retador mensaje: la exigencia no solo a tomar conciencia sobre los efectos del calentamiento global, sino a realizar acciones para combatirlo.
Finalmente, Alejandro Reynoso, estudiante universitario y representante de Fridays For Future León, consiguió el permiso para entrar con la delegación de niños, que sin sus padres, enfrentaron una autoridad que momentos antes les cerró las puertas en las narices. No sabemos qué pasó ahí, fue restringido también el acceso a la prensa. No querían ni un colado.
Mientras, afuera, adolescentes y jóvenes expectantes, esperaban el retorno de sus pequeños compañeros. De la autoridad hay que esperar muy, muy poco, les ha advertido Greta Thunberg; la niña figura en la lista de oradores de la Cumbre de la ONU sobre Acción Climática, el lunes próximo, y dirá verdades más que incómodas en la cara de los más poderosos.

Algunos adultos, de esos que sí "escuchan su conciencia", aprovecharon la pausa para explicarles a los rechazados porqué deben pelearse las batallas locales si se quiere ganar la Guerra contra el Cambio Climático. "Nos falta poco, solo nos quedan 11 años" para revertir la tendencia destructiva que echó a andar hace mucho el ser humano, advirtió el vocero de FFF. De ahí la urgencia, la exigencia a gritos de esta generación que ve cómo la están despojando de su futuro y el margen para corregirlo es minúsculo.
Cuando la delegación volvió al exterior, lo hicieron también las sonrisas, las consignas, el "Sí se pudo". Y armados de sus peligrosas lonas y pancartas, niños y jóvenes (de edad y de corazón) emprendieron el camino hacia el Arco de la Calzada, en una marcha a la inversa de tantas otras.
Tampoco allá alcanzaron a autoridad alguna, pero en el camino recibieron el apoyo de los ciudadanos, que salían a la calle, sorprendidos ante los gritos agudos de los pequeños: "¡No hay planeta B! ¡NO HAY PLANETA B!".

Concluido el evento oficial de BiciLeón en el Arco de la Calzada, flyers informativos del programa quedaron abandonados entre las sillas vacías o tirados en el suelo. Hasta ahí llegaron los niños, adolescentes y jóvenes de Fridays For Future, sin importar los pesados rayos del sol. Y fueron más allá: recorrieron la Calzada de los Héroes, subieron el Puente del Amor, con energía agitaron sus mantas y pancartas ante los atónitos automovilistas, que casi se han acostumbrado a ver ahí narcomantas y no mensajes sobre medio ambiente, entre sonrisas chimuelas.
Todavía les quedó energía para caminar hasta el Fórum Cultural, y tender sus mantas y gritar consignas a la deliciosa sombra de los enormes laureles de la india del otrora colegio Lux. Para ellos y para todos, es ya un espacio público, la Biblioteca Wigberto Jiménez.

Aunque fue una huelga, no fue un día perdido, fue una importante inversión para defender el planeta, tan redituable que estas personitas peligrosas volverán a marchar y a manifestarse el próximo viernes.
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Fecha de publicación:
20 de septiembre de 2019, 18:21
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