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No atina Ortiz Mantilla causa de emergencia ambiental en Salamanca, pero culpa a Pemex
Oficialmente se responsabiliza a la refinería del más reciente "episodio de vulnerabilidad atmosférica"; otras fuentes aseguran que huachicoleros se equivocaron de ducto y rompieron uno de gas
Fecha de publicación:
3 de agosto de 2019, 10:14
Con información de Edith Domínguez
Los pasivos ambientales que arrastra la población de Salamanca y del estado de Guanajuato hacen más pesada su carga por la carencia de protocolos para resguardarse ante cualquier riesgo ambiental, como el ocurrido el martes 23 de julio, cuando una emanación tóxica mandó al hospital a varias personas y obligó a otras a usar tapabocas por "un intenso olor a ajo". Lo más lamentable es que “se le suma al costal” la omisión y negligencia de los funcionarios municipales, estatales y federales, incapaces de hacerles frente.
Una vez entregados los resultados de las muestras que realizó el Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (Ciateg), la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial de Guanajuato sugirió que la Refinería Ingeniero Antonio M. Amor (Riama) es la responsable de los fétidos olores del más reciente "episodio de vulnerabilidad atmosférica" porque encontró “compuestos azufrados” en las muestras.
En rueda de prensa, encabezada por la titular de la SMAOT, María Isabel Ortiz Mantilla, se denunció que autoridades de Riama no les dieron información por escrito de un suceso en el interior, es decir, no se tiene información concreta, además, tras el análisis de las muestras recolectadas "la información referente a su concentración, capacidad de generación de mal olor o posible riesgo a la salud" es insuficiente, según la conclusión de Ciateg.
Sin embargo, a 8 días de los intensos olores a ajo que hicieron que familias y ciudadanos salmantinos salieran de sus hogares, y que se reportaran casos de náuseas, vómito y dolor de cabeza entre los afectados, la versión oficial sólo reporta a 13 personas con estos síntomas.
Fuentes consultadas por el Laboratorio de Periodismo y Opinión Pública y ante denuncias de habitantes de la comunidad Los Ramírez, ubicada a espaldas de la Refinería de Pemex, el olor provino del lugar, ante un presunto intento de delincuentes de robar hidrocarburo, se equivocaron de ducto y dañaron el que traslada gas natural, el cual le pertenece a Pemex Gas y Petroquímica, que es una división de Petróleos Mexicanos con oficinas centrales en Querétaro.
La versión se reforzó cuando el ambientalista Joel Berlín, presidente de Monitoreo Atmosférico de Salamanca, aseguró en entrevista que lo que respiraron los salmantinos durante más de 12 horas fue el gas trazador que se utiliza para darle olor al gas LP o gas licuado, por lo que Riama no sería la responsable.
Por su parte, Franz Ignacio Espejel Muñoz, presidente de Primero León A.C., fue claro al asegurar que lo único que demostraron los hechos en Salamanca fue la ignorancia y la falta de preparación de Isabel Ortiz Mantilla, quien solo hizo un “show” y evidenció que “Guanajuato está desprotegido ambientalmente”.

Un costal de pasivos ambientales
La Refinería Ingeniero Antonio M. Amor (Riama) inició operaciones en 1950 en Salamanca; con esta llegaron los empleos, el desarrollo con las industrias que se asentaron, pero también la contaminación que llegó para quedarse.
Los pasivos ambientales conocidos van desde los lodos ácidos que depositó la empresa Quidesa en el Cerro de la Cruz, los residuos organoclorados y fosforados que dejó la producción de insecticidas y fungicidas que elaboró Teckem, así como los lodos de las lagunas de oxidación y de la planta de tratamiento de Pemex, además de las emisiones al aire al por mayor por la industria pública y privada que opera en el municipio.
Hoy día, la oficina de Protección Civil de Salamanca desconoce con cuántos químicos trabajan las industrias.
A lo largo de casi 70 años los salmantinos han respirado de todo: la última situación de alerta fue el pasado 23 de julio por la noche, cuando las llamadas saturaron el 911 pero no hubo capacidad de respuesta ni de actuación por parte de Protección Civil local, a cargo del ex trabajador de Pemex Candelario Enrique Cú Gutiérrez.
Familias enteras salieron de sus casas por el insoportable olor a ajo, algunos intentaron automedicarse con leche, pero la autoridad solo reportó 13 ingresos en hospitales.

“Me matas la nota”
María Isabel Ortiz Mantilla, originaria de Puebla, ex compañera de bancada en la Cámara de Diputados del actual gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, ha sido fuermente cuestionada tras su nombramiento como secretaria de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial de Guanajuato.
A la funcionaria estatal parece importarle poco la salud de los salmantinos, pues a pesar que tenía en sus manos los resultados del incidente ambiental desde el miércoles 31 de julio a las 14:00 horas, prefirió esperar al viernes para convocar a rueda de prensa e informar lo que habían respirado los salmantinos. El jueves los medios en León le preguntaron sobre los resultados, ahí alegó (que no podía darlos) “ahorita matamos nota”, mientras tapaba los micrófonos ante el cuestionamiento.
Tenemos claros los protocolos y “se trabajaron todos”, argumentó, pero dejó de lado el derecho de la ciudadanía de conocer qué cosa respiraron. No conforme con retrasar casi 48 horas el informe de los resultados, dio además un domicilio incorrecto para la rueda de prensa que se tenía programa a las 12 del día.
¿Qué respiraron los salmantinos?
“El análisis presentó compuestos orgánicos volátiles de la familia de los aromáticos, de olor es dulce y se distinguen algunos compuestos azufrados que pueden tener cierta relación al ajo. El reporte dice: si bien se detectaron distintos compuestos azufrados, la información referente a su concentración, capacidad de generación de mal olor o posible riesgo a la salud es insuficiente para determinar que estos son los responsables del olor a ajo.
“Pero se hace la aclaración que la falta de información no implica un potencial riesgo de exposición, es decir, tenemos presencia de compuestos azufrados y que aunque no es contundente, puede indicar un riesgo cuando tenemos una sobreexposición, son los resultados que presenta el Ciateg” explicó Ortiz Mantilla.

Mediante fotografías en blanco y negro de las cámaras de video de la Secretaría instaladas en el municipio, imágenes a las que calificó de “una fotografía de ese momento”, Isabel Mantilla dijo que hubo una “emisión de gran magnitud, provenientes de la Refinería Riama, la cual se dispersó en zona oeste y centro y curiosamente coincide con los horarios que se presentan los reportes de ciudadanos”, mismos horarios que recibieron los reportes de la población.
De la información por escrito que solicitó a las empresas sobre qué sucedió en sus plantas del 22 al 24 de julio, la termoeléctrica reportó operación regular, Univex desde el primero de julio está en paro programado sin materia prima almacenada, pero la Riama no respondió, por ello solicitó a la Procuraduria Federal de Proteccion al Ambiente (Profepa), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) inspeccionen la paraestatal.
Sin embargo hasta las 00:00 del día 24 de julio, “hubo un pequeño incremento de bióxido de azufre en la estación de monitoreo del DIF de 20 partes por billón”, e informó que desde el pasado día 19 también enviaron oficios a la Riama y a la Termoeléctrica porque el sistema de monitoreo “reflejó incremento en dióxido de azufre; es el reflejo de quemas de combustóleo y no hemos tenido respuesta de las dos”.
Por ello, la secretaria anunció que presentará las denuncias correspondientes contra Riama, denuncias que se sumará a la larga lista que Conagua, Profepa, ASEA y el municipio han presentado y por las que han impuesto multas por más de 15 millones de pesos, pero de todas la Refinería se ha amparado.
Riama, responsable de emisiones de SO₂ en el estado
Sin especificar los tiempos, Ortiz Mantilla explicó que la Refinería “contribuyó con el 83.6% de las emisiones totales de bióxido de azufre (SO₂) en el estado, y con el 4.5% de las partículas PM 2.5 y en Salamanca es Riama quien emite el 94.7% de bióxido de azufre y el 66% de las partículas de 2.5. El bióxido de azufre se deriva de la quema de combustibles como el combustoleo.
“Los compuestos azufrados no los mide el Sistema de Monitoreo porque no están dentro de la norma y buscarán mediarlos a través del monitoreo móvil. El azufre es un elemento natural del petróleo crudo y por lo tanto es parte del proceso de refinación”.

Vulnerabilidad atmosférica
Por los fuertes olores percibidos esa noche de martes, se realizaron los estudios que derivaron en que el municipio dictara la vulnerabilidad atmosférica, mismo que se desactivó este viernes 2 de agosto. Una contingencia y precontingencia se decretan cuando el sistema de monitoreo detecta emisiones por compuestos.
Karina Padilla Ávila, titular de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT), dijo que han inspeccionado a 19 empresas que trabajan con derivados de petróleo y carbón en Salamanca. Además tienen 37 expedientes abiertos en Salamanca; de encontrar irregularidades se multarán o clausurarán.
Por su parte, la alcaldesa Beatriz Hernández Cruz informó que su gobierno ha inspeccionado empresas de ámbito municipal, Teckhem, el río Lerma, ladrilleras, la central de distribución de gas natural y una planta de gas. Y comentó que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de la administración pasada sí visitó algunas empresas, por lo que envió un informe a esta dependencia para que inicie investigaciones.
Ello podría en evidencia una ausencia de la actual plana de Profepa.
Riama, por su parte, no ha fijado postura ante la denuncia por el momento.
Una mala toma clandestina
El robo de hidrocarburo en Salamanca no se ha detenido. En un terreno a la orilla del camino de acceso a la comunidad Los Ramírez, a espaldas de la Termoeléctrica y Riama, la tierra aún refleja las huellas de maquinaria, camionetas, pisadas y aún persiste el ligero olor a ajo.
POPLab recorrió el lugar, donde quedó olvidado un casco blanco de protección. A decir de los especialistas consultados, quienes solicitaron el anonimato, este fue el origen de los fétidos olores, debajo de la tierra semienterrado se encuentra el ducto de gasoducto que pertenece a la división de Pemex Gas Petroquímica, no a la Refinería.

Este ducto traslada gas natural, que viene desde Tabasco. En Salamanca pasan dos gasoductos de 26, 34 y un propanoducto (gas de cocina). Pero exactamente en la misma zona existen 12 ductos en el tramo de Arroyo Feo, Los Ramírez y El Divisador, entre ellos están los que llevan hidrocarburo.
Al igual que algunos moradores de la zona, los especialistas le atribuyen el fuerte olor detectado el pasado 23 de julio a que delincuentes (huachicoleros) se equivocaron de ducto y en lugar de perforar el de hidrocarburo, abrieron el de gas. Al otro día, 24, después de la alerta ambiental, personal de Gas Petroquímica realizaron las maniobras para reparar el ducto.
De este hecho no hay reporte oficial.
Ambientalista hecha abajo la denuncia oficial
Tras el recorrido, se consultó al ambientalista Joel Berlín, presidente de Monitoreo Atmosférico de Salamanca, quien hizo eco a la denuncia de ciudadanos y especialistas al afirmar que lo que respiraron los salmantinos fue el gas o líquido que le ponen al gas Lp o licuado para detectar las fugas.
“Todos en México tenemos tanques de gas, LP o licuado de petróleo y en ciudades se distribuye por otros medios, que es el gas natural, dos gases diferentes pero derivados de la industria petrolera, a ambos se les debe poner un trazador; un gas o un líquido que permite identificar el momento de las fugas, fue lo que pegó de inmediato porque es apestoso, nombre químico: tioles o mercaptanos y los que se usan más frecuentemente en la fugas de gas son metilmercaptano o etilmercaptano”.
Las afectaciones a la salud son vómito, náuseas y dolor de cabeza, pero si es una larga exposición en la zona de la fuga podría tener problemas “de riñones o el hígado, pero no creo que haya sido el caso porque tuviéramos que estar tratando dónde está el mercaptano”.
A Berlín le “daría risa” que le atribuyan a la Riama el problema porque está dividía en sectores, “hay que saber si realmente pertenece al sector de Pemex, pero no sabemos”. La Agencia de Seguridad Energía y Ambiente (ASEA) es quien debía actuar y hoy está ausente.

Para el ambientalista “nada más (se) buscó un culpable, estoy en desacuerdo como ciudadano, porque si es en el ducto ¿fue accidente o fue premeditado?, está el picadero de ductos y si llegaron y lo picaron (porque) estos iban buscando gasolina y picaron el de gas, ¿sancionar a quien?… no sabemos cuál fue la causa, ¿fue falta de mantenimiento del ducto o fue un hoyo ocasionado?”.
Salamanca es una “ciudad en riesgo” desde hace años que llegó la refinería, dijo, y la sociedad debe interesarse en los protocolos de autocuidado ante cualquier alerta y no ir a ver qué sucede, las empresas deben enseñar a la población a cuidarse e informar a la autoridad cuando hay una fuga y esta avise a la población, por ello el municipio, estado y federación deben ser más eficientes.
Falla la prevención
“Jamás se ha hecho un protocolo real de cómo capacitar a la ciudadanía… las empresas en riesgo deben ir con Protección Civil a dar capacitaciones periódicas en colonias (…) el medio más vulnerable para la población es el aire”, falta asesoría técnica a autoridades, deben hacer manuales técnicos para la población, mencionó Joel Berlín.
La Federación sabe qué sustancias entran y salen y la peligrosidad de cada una, deben pasar el listado al estado y municipio, “hace falta un atlas de riesgo real y no (solo) de Salamanca, del estado, se manejan solventes peligrosos en León, todo lo que va (al proceso de) la tenería, quieren tener con la etiqueta a Salamanca, si todos tenemos el riesgo está en la papelería porque es flamable… El riesgo está en lo que no tiene idea, el problema está en cómo nos hemos capacitado para el riesgo”.

Ambientalista leonés exige renuncia de secretaria
Tras calificar como "una vacilada" el reporte de Isabel Mantilla, Franz Ignacio Espejel Muñoz, presidente de la AC Primero León, dijo que esta alerta en Salamanca evidenció que el estado de Guanajuato en general está desprotegido ambientalmente.
“Ahogado el niño van a tapar el pozo, pienso que llamarán la atención (a Mantilla) porque fue evidente todo el show que hizo de los acuerdos, firmas, fotografías y llamar la atención… Va mucho más allá de lo que está pasando; en Guanajuato estamos desprotegidos ambientalmente, se oye 'mucho ruido y pocas nueces'”.
Ante esta incapacidad que mostró Mantilla, dijo que espera llegue otra persona más responsable, “que fue una cuestión de sulfurados, pero qué sulfurados, son compuestos derivados de ácido sulfúrico, ácido sulfhídrico… gente en Irapuato dijo que fue olor a plástico quemado, propio de los sulfuros y de algunos sulfatos incluso de algunos ácidos derivados del azufre pero no para que se tardara 10 días (en entregar resultados)”.
La alerta “desnudó que (las autoridades) no tienen capacidad, no tienen los protocolos o no supieron aplicarlos. La secretaria debe dar las gracias y darle la oportunidad a otro persona con más capacidad, en Guanajuato el medio ambiente ha sido deteriorado y descuidado, le dan más valor al crecimiento, su medio ambiente ha sido deteriorado. Le dan más valor al concreto y crecimiento, a todo lo que deja dinero”.
Franz Espejel mencionó que esperaban que al formar parte de los talleres para la creación de la Secretaría del Medio Ambiente, la llegada de Mantilla terminara el burocratismo que generaba corrupción.
“Lo único que (vimos...) es un gatopardismo, no hay ningún cambio. La señora no tiene idea más que un leve currículum en Puebla, donde ocupó algún puesto en medio ambiente y creo que fue compañera de Diego en el Congreso federal. Se ha dedicado a hacer pura promoción educativa, firma de acuerdos, se reúne con diferentes grupos pero en la esencial en la parte medular no tenemos nada”, lamentó.

También llamó a notar que las autoridades le echan la culpa a los autos pero la calidad del aire es multifactorial. El problema es que Guanajuato no tiene suficientes cortinas de árboles para detener este tipo de contingencias.
“Hoy fue el gas, mañana no sabemos qué pueda hacer, ya estamos sobre alfombras de gas de gasolina, sobre alfombras de diesel. Lo primordial sería que tuviéramos autoridades preparadas, es que tuviéramos autoridades muy responsables. El gobierno del estado debe pensar en quién poner al frente para que vuelva a organizar un cuerpo de responsabilidad ambiental”.
Reprueba nombramiento de subsecretario
El activista leonés también se refirió a Fidel García Granados, ex director ambiental en León durante la administración de Bárbara Botello y actual subsecretario de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Guanajuato.
Calificó al funcionario como “el peor de los escocidas” en el estado porque con solo un diplomado en cuestiones ambientales, trabajó únicamente para sus patrones, “los desarrollares de vivienda”.
Hoy, al ser subsecretario, “causó mucha decepción. Es uno de los principales biodestructores ambientales que tiene el estado y León porque de él dependió tener los permisos para el desarrollo (del fraccionamiento) El Molino, fueron 680 hectáreas (de vegetación y arbolado) que se destruyeron y otros permisos para otros desarrollos de vivienda; pueden construir pero (lo hacen) destruyendo el entorno natural”, concluyó.
Fecha de publicación:
3 de agosto de 2019, 10:14
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