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David Novoa, presidente del patronato de la Feria de León, presume que la charla "posicionó al evento a nivel mundial"
Fecha de publicación:
16 de enero de 2025, 13:04
Alrededor de 185 mil pesos por minuto, considerando que la conferencia tuvo una duración estimada de 50 minutos, fue lo que pagó el Patronato de la Feria al expiloto de Fórmula 1, Checo Pérez, por dar la charla inaugural del evento estatal el pasado viernes como parte de una serie de ponencias motivacionales.
"El impacto ha sido brutal, estamos en todos los portales automovilísticos del mundo", anunció el presidente de este Patronato, David Novoa Toscano, que sin contar con mediciones de la llegada de personas foráneas al evento, justificó el gasto millonario.
"¿Cuándo hubiera salido León y la Feria Estatal en la página de la Fórmula 1? ¿Ustedes saben la atracción que eso nos da? Que es parte de la estrategia de la feria también, de tener una feria de nivel, de tener gente de nivel que venga a la ciudad", celebró Novoa Toscano en el noticierio radiofónico En Línea de este jueves, donde en inglés, leyó el extracto de una noticia publicada en el sitio web de esta competencia.
Sin embargo, más que alentar a los miles de presentes a “perseguir sus sueños”, la concurrencia de fanáticos resultó agobiada por la incertidumbre del futuro del automovilista en los circuitos de carreras.
El 10 de enero, funcionarios públicos de todos los niveles abandonaron sus labores después del mediodía para escuchar al deportista, que fue contratado para ofrecer la primera de las pláticas “Inspira”, donde se presentará también la extenista Serena Williams e influencers mexicanos como Luisito Comunica.

Tan sólo la cartelera estelar de estas conferencias -Pérez y Williams- costó al Patronato 25 millones de pesos, que fueron pagados en dólares, de acuerdo con el propio presidente del consejo, David Novoa Toscano.
Por 9.2 millones, la Feria de León fue el escenario para que, en un formato de entrevista más que de ponencia, el expiloto rompiera el silencio que se extendió por varias semanas tras ser despedido del equipo Red Bull a finales del año pasado.
Ni la lluvia ni el frío contuvieron a panistas, morenistas, políticos de todas las oposiciones, para desfilar en la conferencia motivacional de “Checo”. Ni siquiera el presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Guanajuato, Héctor Tinajero Muñoz, pudo resistirse a escuchar al deportista responder a los cuestionamientos de uno de los periodistas deportivos estrella de Fox Sports, Diego Mejía.
El estar en horario laboral tampoco fue impedimento para el diputado federal Fernando Torres Graciano, ni para el secretario de seguridad, Mauro González Martínez, quienes se sumaron como parte de la audiencia encabezada por la gobernadora Libia Dennise, su esposo y presidente del DIF estatal, Juan Carlos Montesinos, y la alcaldesa Alejandra Gutiérrez.

Desde su edición pasada, la FEL ha recibido del gobierno estatal presupuestos que rebasan los 200 millones de pesos para ofrecer una cartelera con artistas internacionales, como lo fueron los Backstreet Boys en 2024; mientras que Chayanne, Sam Smith y Camila Cabello estarán este 2025.
Aunque el ingreso al Foro Mazda se dio en tiempo y forma, no faltaron los que se quedaron fuera, mirando desde las pantallas que se colocaron en los límites del recinto, pese a que en la Fila Cero, ahí donde se acomodaron políticos, funcionarios, empresarios, quedaron decenas de lugares vacíos. Más concurrencia tuvieron las terrazas VIP, donde las gorras, camisas y chaquetas de Red Bull -la última escudería de Checo Pérez- marcaron el código de vestimenta al evento.
También en las primeras filas fueron citados grupos completos de alumnos de secundarias y bachilleratos de municipios como León e Irapuato, que seguidores o no del automovilismo, fueron invitados a las primeras filas del recinto a escuchar un testimonio que se contrapone a la cultura del esfuerzo leonesa: cómo un piloto que, desde su infancia tuvo acceso a los circuitos amateur y contó con el respaldo de un patrocinador de la talla de Carlos Slim, pudo escalar a lo más alto de la F1.

Los tiempos difíciles que pasó Checo en el invierno de Alemania, alejado de su familia y apadrinado por el hombre más rico de México, donde se preparó Fórmula BMW de aquel país de Europa Central; sus derrotas, “de las que más ha aprendido”; y una trayectoria de 14 años en el automovilismo de élite que le ha permitido acumular un patrimonio valuado en 50 millones de dólares -más de mil millones de pesos mexicanos-, fueron los capítulos que el piloto abordó en menos de 50 minutos, guiado por el presentador televisivo que lo acompañó en el escenario. Aunque para el público no hubo oportunidad de hacer preguntas.
“El Never Give Up nació en mis días en Alemania, porque imagínate si cuando estaba solo y triste me hubiera rendido, no estaríamos aquí”, confesó Pérez, cuyo hermano, Antonio Pérez, también tuvo la posibilidad de prepararse en el automovilismo europeo gracias al patrocinio de Carlos Slim. Los dos niños de origen jalisciense, que desde sus primeros años “soñaron con desafiar a los mejores pilotos del mundo”, crecieron en una familia en la que las visitas al kartódromo eran de rutina.
¿Los miedos de Checo? Muchos, pero principalmente en aquellos años “el apostar por algo y que no funcionara, cuál iba a ser la percepción de la gente, de mis amigos, de intentar algo que no se te dé, qué iba a ser de mi, de mi familia, que estábamos apostando todo por una meta y si no lo lograba”, compartió el piloto, y aseguró a los asistentes que “el hecho de intentar, los convierte en campeones”.

En su periodo de descanso tras 14 años de carrera en la F1, el deportista dijo gozar de su tiempo libre, de su familia, de viajar sin pisar los circuitos de automovilismo, con ofertas como la que llegó desde la Feria de León por 9 millones de pesos. Ahí reiteró el mensaje de “ir por sus sueños y nunca rendirse” en la ciudad con más personas en situación de pobreza en México, de acuerdo con el extinto Coneval. Como si aquellas palabras, de tanto repetirlas, pudiesen ayudar a borrar las brechas de desigualdad latentes entre infancias y adolescencias de Guanajuato.
Los asistentes permanecieron hasta el último suspiro de la conferencia, donde Diego Mejía lanzó la pregunta de los 9 millones: ¿Volverá Checo a las pistas de F1?
La respuesta dejó mucho qué desear: No lo sabe aún, respondió, con la calma de alguien que a sus 34 años no necesita volver a trabajar en su vida. De llegar un buen proyecto, “lo considerará”.
Así concluyó el expiloto, dejando las respuestas en el aire. La selfie de rutina con el público de fondo y las fotos con las gobernantes anfitrionas no faltaron, a ese precio, prestar la imagen ya es lo de menos.
Fecha de publicación:
16 de enero de 2025, 13:04
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