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En informe, Claudia Susana Gómez detalla nueva plataforma para seguimiento de denuncias por violencia de género pero admite que el problema persiste
La Universidad de Guanajuato inició un nuevo ciclo académico, el último de la rectora Claudia Susana Gómez López, en un contexto en el que la institución enfrenta retos que, aunque se presentaron como asuntos atendidos, tienen detrás varios años de conflictos, cuestionamientos y ajustes institucionales.
Durante la presentación del Informe Anual de Actividades 2025-2026, la rectora general destacó los avances de su administración y dedicó parte de su mensaje a los desafíos que, dijo, requieren de una respuesta colectiva. Entre ellos ubicó la prevención y erradicación de las violencias y el fomento de la cultura de la paz, la viabilidad de la Red Médica Universitaria y la incorporación de la inteligencia artificial en la vida institucional.
Sin embargo, dos de los asuntos presentados como retos atendidos, la Red Médica y la violencia de género, no son problemas nuevos para la Universidad. Se trata de temas que han obligado a la institución a modificar políticas, crear protocolos y establecer nuevos mecanismos de atención a lo largo de los últimos años.

En 2015, una becaria y trabajadora de la Universidad de Guanajuato denunció haber sido víctima de un ataque sexual por parte del profesor Julio César Kala durante una comisión académica; la queja resultó sin responsabilidades para el académico en 2018; sin embargo, al año siguiente, en 2019, tras un histórico paro estudiantil que paralizó la institución, el profesor renunció definitivamente a la UG.
El programa institucional UGénero nació durante este periodo, en el año 2016, como una supuesta respuesta para atender casos de violencia de género en la comunidad universitaria, a los que se sumó, en 2018, una denuncia colectiva por hostigamiento sexual presentada por alumnas de la División de Ciencias Sociales, Salud y Psicología del Campus León. Desde entonces, su eficiencia ha sido puesta en duda por mujeres universitarias.
Ahora, la Universidad plantea una nueva plataforma para recibir denuncias y dar seguimiento a los casos, denominada Ecosistema para la Cultura de la Paz, Igualdad de Género y Derechos Humanos.
Por otro lado, la Red Médica ha enfrentado un vaivén de problemas desde 2014, cuando se dio a conocer que el esquema se mantenía con un déficit millonario, que se prolongó hasta que, el año pasado, la rectora Claudia Susana informó sobre un nuevo colapso del sistema y se dio a conocer el incremento de las aportaciones de los trabajadores del 1.6 % al 6 % de forma gradual, para evitar la desaparición definitiva del sistema de atención médica para las personas trabajadoras.
El próximo año, la Universidad de Guanajuato tendrá un nuevo proceso de renovación de la Rectoría General, pero la actual titular evitó pronunciarse sobre su interés de contender por un nuevo periodo, aunque durante lo que resta del año hay planes para actualizar el Plan de Desarrollo hasta el año 2030.

Nueva plataforma para un añejo foco rojo
Durante su informe de actividades, Gómez López anunció que en septiembre del año pasado comenzó a operar la plataforma digital del Ecosistema para la Cultura de Paz, Igualdad de Género y Derechos Humanos, con el objetivo de fortalecer acciones para prevenir, atender y eliminar conductas discriminatorias y violentas, principalmente de género.
La nueva plataforma tiene su antecedente en un acuerdo institucional por una Cultura de Paz y la Erradicación de la Violencia de Género, presentado desde hace dos años, en 2024, en el que se estableció un decálogo vinculante para toda la comunidad universitaria. Entre las disposiciones se establecieron un fácil acceso a la denuncia, la transparencia de la información y estudios sobre las variables respecto al tema, así como el diseño de políticas para la no repetición de las violencias de género.
“La violencia es una responsabilidad de toda la comunidad, no de unas cuantas personas”, señaló durante la ceremonia, en la que estuvo presente la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, funcionarios de gobierno y del Congreso del Estado.

En entrevista, al concluir el informe, la rectora reconoció que la violencia de género es un problema que sigue presente en instituciones de educación superior, pero hizo énfasis en que la prevención y erradicación no pueden recaer exclusivamente en una oficina o en una persona.
En el caso de la UG, explicó que existen distintas instancias encargadas de atender los conflictos y casos de violencia, entre ellas la Oficina del Abogado General, la Defensoría de los Derechos Humanos en el Entorno Universitario, la Unidad de Mediación y Conciliación y la Unidad de Género.
Explicó que a estas estructuras se suma la plataforma, que busca principalmente mejorar la canalización y seguimiento de los casos, pero será un sistema interno porque dará seguimiento a temas y datos personales.
Gómez López explicó que el sistema comenzará con un reporte que posteriormente será canalizado al área correspondiente, dependiendo de la naturaleza del caso: Derechos Humanos, Mediación y Conciliación o UGénero. A partir de ahí se aplican los protocolos correspondientes.
Uno de los principales objetivos, dijo, es garantizar la trazabilidad de los asuntos, de manera que las personas puedan conocer en qué instancia se encuentra su caso y cuánto tiempo ha transcurrido desde que fue presentado.
“Parte de la de quizás sí lo voy a poner como una deuda universitaria era: no sé dónde está mi asunto. ¿Quién lo tiene? ¿Está en Derechos Humanos, está en violencia de género, está en la Unidad de Mediación y Conciliación?”, explicó.
Agregó que, con el nuevo sistema, las personas podrán conocer si su reporte continúa en análisis o si ya fue concluido, así como tener información sobre el avance del procedimiento, siempre dentro de los límites que establece la legislación en materia de protección de datos personales.
“No quiero el Triángulo de las Bermudas. Quiero saber dónde están nuestros cuellos de botella. Desde la parte universitaria sepamos cómo atender”, explicó.
La plataforma también permitirá a la Universidad identificar patrones y reincidencias, así como detectar dónde se concentran los principales problemas para establecer prioridades de atención, sostuvo la rectora.
La idea es que la Dirección de Tecnologías de la Información trabaje con herramientas de ciencia de datos y un tablero de información que permitirá analizar los casos a partir de diferentes variables, como campus, nivel educativo, división y año de cada caso.
De esta manera, la Universidad busca que la información generada por los reportes no solamente sirva para dar seguimiento individual a quienes presentan un caso, sino también para identificar tendencias y tomar decisiones institucionales. Sin embargo, todos estos datos tendrán un manejo interno.
La información relacionada con las personas involucradas estará protegida debido a las obligaciones legales en materia de privacidad y protección de datos personales. Las estadísticas generales sí podrán ser consultadas, si es que así se solicitan, a través de solicitudes de acceso a la información.
La rectora destacó que anteriormente el seguimiento de los casos se realizaba mediante herramientas como hojas de cálculo de Excel, pero ahora este monitoreo se hará a través de una plataforma, aunque esto no significa que la responsabilidad corresponderá a una sola área.
Resaltó que las instancias universitarias son pequeñas y cuentan con recursos humanos limitados, por lo que se requiere de la participación de toda la comunidad universitaria.
Recordó, además, que la Universidad cuenta con un Protocolo de Atención a Casos de Violencia de Género, el que en años anteriores ha acumulado quejas por sus ineficiencias en cuanto a la atención de casos de acoso, hostigamiento sexual y violencia de género.
Cabe recordar el antecedente de 2018, cuando se presentó una denuncia colectiva de alumnas contra profesores en el Campus León.
El programa de UGénero es dirigido desde 2022 por Luz María Velázquez Cárdenas, una abogada que en su momento fue designada en el cargo mediante un proceso opaco, en el que se dieron a conocer pocos detalles sobre la trayectoria de la responsable, lo que hizo suponer una falta de experiencia.
Red Médica, una década en búsqueda de estabilidad
Sobre la Red Médica, la rectora general de la Universidad de Guanajuato dio a conocer durante su informe que, desde diciembre del año pasado, mediante un acuerdo con las asociaciones sindicales, se emitieron nuevas políticas y un modelo de financiamiento para la Red Médica, con la intención de garantizar su “calidad, sostenibilidad y eficiencia”.
El acuerdo dado a conocer en diciembre de 2025 reconoció que las políticas de la Red Médica permanecieron sin modificaciones durante 29 años y que la actualización implicaría una reestructura de su modelo de gobernanza y un replanteamiento del régimen financiero. Las nuevas disposiciones entraron en vigor el 1 de enero de 2026 y son vigentes para 12 mil 600 personas beneficiarias del esquema.
La discusión financiera de la Red Médica se prolongó para la Universidad de Guanajuato por más de una década. En 2014, la institución reconoció públicamente problemas financieros que, en 2012, representaban un déficit de 50 millones de pesos, que luego se redujo a 32 millones de pesos. Como soluciones en aquel momento, se plantearon medidas de gasto y modificaciones a las aportaciones de los trabajadores para alcanzar un punto de equilibrio que permitiera su sostenibilidad.
El nuevo esquema retoma este último acuerdo, pues la nueva política que comenzó a operar en enero de este año significó un incremento de las cuotas de los derechohabientes, que pasaron de 1.6 % al 2 %, y gradualmente irán incrementando 1 % al año, hasta alcanzar 6 % en 2030.
Junto con la regulación de la inteligencia artificial en los procesos universitarios, la rectora se refirió a estos puntos como tres grandes retos atendidos satisfactoriamente, aunque aclaró que de “ninguna manera descansamos” en su seguimiento.
Se informó que el pasado 18 de abril se presentó una estrategia institucional para incorporar esta tecnología “con ética y responsabilidad” en las decisiones estratégicas de la Universidad.
Los proyectos que contemplan el uso de la IA contemplan formación, infraestructura y desarrollo de soluciones tecnológicas para preparar a la comunidad universitaria ante una nueva etapa tecnológica. A diferencia de los problemas relacionados con la Red Médica y la violencia de género, la inteligencia artificial sí representa un reto emergente para la institución.

Reelección en puerta, un nuevo ciclo y los resultados
Claudia Susana Gómez evitó anticipar si participará en el próximo proceso de designación de la Rectoría General, que se llevará a cabo el próximo año.
Durante su informe anunció que en el segundo semestre de 2026, que ya ha arrancado, se trabajará en la actualización del Plan de Desarrollo Institucional (PLADI), pero aclaró que este proyecto a futuro no está relacionado con sus planes de reelección, pues, en entrevista al concluir la ceremonia, declinó anticipar esta posibilidad.
“Yo creo que hay que esperar los tiempos. Entonces, lo que a mí me interesa es el trabajo universitario. Hoy hablé de las convicciones, de la vocación. Yo tengo 29 años en la Universidad de Guanajuato, entré como profesora de tiempo completo y lo que quiero es servir donde me toque”, dijo.
Aunque, al responder a medios de comunicación sobre su intención de participar en el nuevo proceso de designación de la Rectoría General el próximo año, dejó claro que, profesionalmente, ella disfruta la docencia.
“Sigo dando clases, entonces, a mí, de las funciones sustantivas de la Universidad, lo que más disfruto es la docencia… Estamos aquí por la vocación, por la convicción y por servir”, concluyó.
Para detallar los principales logros del ciclo, la rectora habló sobre tres ejes estratégicos: “un camino compartido”, “identidad que marca rumbo” y “comunidad que avanza”; sin embargo, destacó inicialmente la apertura de una nueva sede de nivel medio superior en Yuriria y el ingreso de 11 mil nuevos estudiantes de primer ingreso.

Sobre el primer eje, destacó una inversión de 180 millones de pesos en 42 mil apoyos de inclusión social, becas y estímulos a estudiantes. Destacó que actualmente, la UG ocupa el séptimo lugar nacional entre las universidades públicas estatales por docentes con perfiles de doctorado y maestría; además, 760 académicos están integrados al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores y la institución es la mejor calificada para la formación médica en el estado.
Respecto al segundo eje, destacó la participación de la universidad en programas culturales y artísticos, mientras que en el tercer punto, resaltó la implementación de nuevos procedimientos digitales, obras de inversión y avances en materia de sostenibilidad con la apertura de nuevas plantas solares que generan 11% de la energía consumida anualmente, lo que repercutió también en la disminución de la huella de carbono en un porcentaje similar.
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