POPLab Logo
2/21/2026
Saul-Flores

Autores:

Saúl Flores
Saúl Flores

¿Se tiene conciencia de que presentamos insolvencia hídrica?

Estimados lectores las tres semanas anteriores comencé compartiendo con ustedes los puntos de vista que han surgido...

Fecha de publicación:
20 de febrero de 2026, 00:27

Cargando interacciones...

    Estimados lectores las tres semanas anteriores comencé compartiendo con ustedes los puntos de vista que han surgido respecto a la propuesta o concepto de la “bancarrota del agua” esgrimida desde el seno de la ONU, concepto que va más allá de “estrés hídrico” y “crisis del agua”, que en definitiva estos últimos son conceptos rebasados.

    Es importante precisar que estos conceptos no fueron rebasados recientemente, fueron rebasados desde su uso, denunciaron algo que ya estaba dado y avanzado con estragos, por eso la crisis de agua ya era desde ese entonces inaplicable, el problema es que la ausencia de conciencia y conocimiento de la gravedad del problema, permitió que se siguiera usando, y lo más grave o no se emprendieran acciones pertinentes por desconocimiento o simplemente apareció la simulación de las autoridades responsables en ejecutar una política hídrica asertiva.

    Igual destino tuvo el “estrés hídrico” ambos usados como conceptos a problemas globales, hace tres semanas incluso reitere que existen y aún son aplicables en ciertas regiones del planeta, pero en otras ya son sobrepasadas, en el caso de México la región centro y norte, va más allá de ese estrés y crisis. Aplicaría la “bancarrota”, o como decidí denominarle hace unos días: la “insolvencia hídrica”.

    Puedo parecerles exagerado, considerarán que se aplica el “estrés hídrico”, pero resulta amables lectores que el agua que se consume, no es sólo en el campo o en el hogar, hay varios procesos que acompañan la vida cotidiana y que no son sólo los aproximadamente 16 metros cúbicos que se consumen en un hogar normal, si no asomamos a otro indicador que ya tiene más de dos décadas, me refiero a la “huella hídrica”, entonces nos iríamos para atrás.

    El consumo no es sólo el bañarnos, inodoros, lavado de ropa y dientes, trastes y limpieza del hogar, incluso ni el riego de las plantas o bañar al perro, el consumismo y desperdicio de alimentos y otros enseres cuyos procesos de elaboración demandan varios litros, incluso hasta miles de litros de agua, nos empujarían a la pared y nos dejarían estupefactos.

    La ausencia de conciencia es porque estamos ante “agua que no se ve”, concepto que aplica a los acuíferos, que no los vemos, se procede a estimar volúmenes pero no se ven, no pueden ser mirados como sucede con las presas, ni el consumo de huella hídrica. En esta omisión también tenemos, las fugas de miles de metros cúbicos que se dan en varias ciudades y que Aguascalientes es un ejemplo con un remedo de organismo operador como es MIAA, responsable con la autoridad municipal en los miles de metros cúbicos que se desperdician diariamente en la red, pero no sólo se desperdicia agua, sino dinero, por que operar cuesta.

    Si bien este concepto de “insolvencia hídrica”, o simplemente si se hace un balance sabremos que se usa más agua que la que se recupera o recarga, y menciono la recuperación, porque en la mayor parte de México  y de varias ciudades a pesar de que se presuma el tratamiento de aguas residuales, esta no es aprovechada al máximo, no se trata sólo de línea moradas, sino de la claridad de para que se trata el agua, y donde debe aprovecharse al cien por ciento, ahí se tiene un colosal fracaso. Repito Aguascalientes, sigue sin tener en claro para que se trata el agua, de repente les brota la banalidad y consideran que regar un campo de golf es un gran mérito en la reutilización de agua tratada.

    Entonces amable lector qué se debe hacer, dado que, a pesar de las denuncias a través de varias décadas, no se implementan acciones, no hay importancia para las autoridades, siguen incurriendo en la indiferencia, como muestra se tiene desde la designación de responsables y directivos en personas con nula, ajena o escasa experiencia, por lo que no se puede esperar mucho de ellos.

    La otra el discurso político es banal y frívolo, investido de cinismo, lo veremos aproximadamente dentro de un mes que se lleve a cabo el “Día mundial del agua” en donde la parafernalia abunda y contrasta con lo paupérrimo de los resultados.

    No basta con señalar, ni pretender actuar, se necesita el trabajo con metodologías aptas, véanlo hablan de metodologías pero estas ya probaron ser ineficaces, las visiones como he señalado en este espacio desde hace algunos años requiere planeación adaptativa y modelos dinámicos, no modelos de planeación indicativa que no sirven sólo para que el presunto experto, cite y rece como un rosario un listado de cifras que se ha vuelto viejo, porque la disponibilidad actual de agua no se refleja con dichos estudios, ni el estatus actual, ni las proyecciones a futuro.

    Pretender evaluar no es la salida, se debe por empezar a medir de otra manera y a la par formular y proyectar las acciones, con su correspondiente implementación, evaluación, seguimiento y control. Se necesita saber el estatus para formular el camino hacia una sostenibilidad transitoria, me detengo a explicar eso de transitorio, es porque al implementarse se encontrarán sesgos y serán necesario hacer ajustes, pero el mayor ejercicio que se requiere lleva un componente de honestidad, y digo honestidad, porque la brecha hídrica es irreversible, puede paliarse, pero no erradicarse. Esa es la verdad y pueden constatarlo en el estudio que hizo Mackenzie en la primera década del siglo XXI.

    Nos vemos la próxima semana, no olviden la importancia de emprender políticas y acciones que permitan que, en México y Aguascalientes, el agua nos alcance.

    Comentarios: saalflo@yahoo.com

    Fecha de publicación:
    20 de febrero de 2026, 00:27

    Explora más contenido de este autor

    Descubre más artículos y perspectivas únicas

    Cargando interacciones...